El Ministerio de Trabajo se disponía a definir en las próximas horas si acepta un pedido de los gremios enfrentados al titular de la CGT, Hugo Moyano, para anular el llamado a elecciones en la central obrera.
Los sindicatos agrupados en los sectores de los "gordos" e "independientes" reclaman que la cartera a cargo de Carlos Tomada intervenga y anule la convocatoria hecha por la CGT para la renovación de autoridades, prevista para el 12 de julio.
La denuncia, que fue firmada por Carlos West Ocampo (Sanidad); Ricardo Pignanelli (Mecánicos); Julio Ieraci (Luz y Fuerza) y Armando Cavalieri (Comercio), reclama la nulidad absoluta de la reunión del consejo directivo de la CGT en la que se aprobó la convocatoria al comité central confederal. Según los sindicatos que buscan bloquear la reelección de Moyano, el líder de Camioneros no tenía el quórum necesario que exige el artículo 50 del estatuto de la central sindical.
Este lunes vence el plazo para que el camionero presente su descargo. La réplica del secretario general deberá ser presentada en la Dirección de Asuntos Sindicales del ministerio, y en caso de no hacerlo, se allanaría el camino para cumplir los deseos de sus opositores.
Si Tomada acepta la impugnación al llamado a elecciones, los sectores antimoyanistas podrían plantear una nueva fecha para los comicios, lo que derivaría a su vez en una ruptura de la CGT. Pero la cartera laboral puede aceptar la fecha que fijó Moyano para mostrar que el Gobierno no intercede en internas gremiales.
Una versión indica que si Moyano decide rebelarse contra el planteo de los gremios antimoyanistas, la conducción de la CGT "oficial" podría recaer en el segundo de la central obrera, Juan Belén, de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Sin embargo, Moyano podría recurrir también a la Justicia para impugnar la decisión de la cartera laboral.





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