«Trabajaré por toda la gente que confió en mí y me otorgó el título más importante de mi vida: el de intendente»

«Trabajaré por toda la gente que confió en mí y me otorgó el título más importante de mi vida: el de intendente»
Un día histórico vivió Bolívar este sábado. Eduardo Bali Bucca se transformó en intendente tras jurar en un recinto del Concejo Deliberante colmado, con gente en el Salón Rosa, en el Salón Verde e incluso en el pasillo y las escaleras. Nadie se quiso perder la asunción, que se siguió en distintos sitios de la planta alta del municipio desde pantallas gigantes.
La Comisión Externa del Concejo lo fue a buscar al bloque del Frente para la Victoria, y desde allí caminó por el pasillo del Concejo, ingresó en secretaría y salió al recinto. Cual cancha de fútbol, la multitud que lo esperaba estalló en cánticos y aplausos.

Lo primero que hizo Bali, tras agradecer con el puño cerrado en alto, fue ir a buscar al intendente saliente, José Gabriel Erreca, y lo abrazó. Un gesto no menor, en un recinto colmado por gente perteneciente a distintas corrientes políticas, que minutos antes habían cantado por uno y otro, por el que se iba y por el que llegaba.

Después fue el turno de la jura, una jura histórica por varios motivos. Primero y principal porque Siro Flores, a expensas de quien le redactó las glosas, puso «jura el concejal Eduardo Bucca». Y el ahora presidente del Concejo Deliberante lo leyó tal cual. No todos advirtieron el error; pero varios se lo hicieron saber a Bali, que volvió a jurar, con una sonrisa amplia.

Bucca juró por su familia, por Bolívar y su país, y después se sentó junto a Flores para dar un discurso en partes leído,, en otras improvisado.

Entre los puntos más salientes de su discurso se le escuchó decir a Bucca: «Vengo a impulsar el desarrollo educativo, cultural laboral y productivo de toda una comunidad sin distinción de raza, pensamiento, ideología o religión».

Y culminó su discurso diciendo que «a partir de este instante mi vida da un giro y mi día a día se basará en trabajar por y para todos ustedes, pero más que nada por esta ciudad; por este lugar que amo y me vio nacer, y por toda su gente, que confió en mí y que me otorgó el título más importante de mi vida: el de Intendente».

En el medio hubo detalles, muchos detalles de lo que va a hacer en las distintas áreas del municipio y que hemos reproducido en estas páginas en los últimos días, sobre todo en la nota mano a mano que le realizamos a pocas horas de asumir.

Estuvo presente su familia, con José y Mabel en primera fila, junto a sus hermanos José (h) y Pablo. A su otro hermano, Eugenio, no se lo vio entre los de adelante; pero en algún lugar habrá estado. También estuvo su novia Agustina Maineri, y los padres de ésta, en segunda fila, espectantes.

En un momento de su discurso Bali no se quiso olvidar de la unidad peronista y le agradeció por «el lugar a los más jóvenes» que cedieron Mirta Linares, vicepresidenta del PJ, entre otros. También se refirió a la diputada Alicia March, sentada junto a su esposo Isidoro Laso también en primera fila: «Vamos a trabajar juntos, ella será el nexo entre nosotros y la Provincia».

Al momento de los agradecimientos no se quiso olvidar de «papá y mamá», y de «mis hermanos», y de los ojos de José Bucca, el padre de la criatura, brotaron varios lagrimones que recorrieron sus mejillas. Precisamente él, que por dos veces (1983 y 2003) fue candidato a intendente, le tocaba ver a su hijo a sumir el cargo que a él le fue esquivo a manos de Carretero, primero, y de Simón, después.

Por ahí estaba buena parte del equipo que acompañará a Bali en la gestión desde mañana lunes. Algunas caras conocidas de siempre, jóvenes, otras conocidas pero que hace un tiempo no se las veía por la ciudad. Es que Bali logró repatriar a varios bolivarenses que habían apostado a su formación fuera de la ciudad y hoy vuelven de la mano de este proyecto político a trabajar al municipio.

Fue una asunción bien popular. Con gente en todos lados, con bombos y redoblantes, con el pueblo aclamando a su intendente, con el intendente devolviendo cada saludo con el brazo en alto, con un guiño cómplice.

Cuando terminó el discurso, el primero que lo fue a abrazar fue Erreca. Después sus padres, luego Alicia March e Isidoro Laso. Los concejales le siguieron, y a partir de ahí todos, como quien va a felicitar al novio al atrio de la Iglesia, es que Bali ha demostrado estar enamorado de su ciudad, que la ama, y por ello se jugó esta apuesta fuerte. Y hablando de noviazgos, Bali asumió este compromiso, el más importante de su vida, por los próximos cuatro años.

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