Con la llegada de los días de sol, luego del mes más crudo del invierno, muchos marplatenses comienzan a volcarse a las plazas, para disfrutar un rato del aire libre. Desde hace años, los servicios sanitarios públicos con que cuentan algunas de las plazas más importantes de la ciudad son inutilizables, por el mal estado en que se encuentran o porque están directamente clausurados.
Lamentablemente, el domingo, Día del Niño, el clima fue ideal y un enorme número de familias que acudieron a las plazas volvieron a encontrarse con la dificultad de los sanitarios clausurados. La situación generó disconformidad y quejas, sobre todo de la gran cantidad de gente que asistió a la plaza Mitre, una de las más convocantes de la ciudad.
Precisamente es en esa plaza donde se iniciaron los trabajos que estarán habilitándose entre hoy y mañana, según indicó ayer el director general de Servicios Urbanos, Julio Locatelli.
El funcionario lamentó que los trabajos no hayan podido ser inaugurados para esta fecha tan especial, pero señaló que los problemas climáticos de las últimas semanas -como también sucedió en otras áreas- complicaron los tiempos.
"Hace unos meses que estamos trabajando en la recuperación en las plazas centrales. Con el programa Promin se cambiaron las veredas, se está poniendo señalización. Y dentro de todas estas licitaciones que se han hecho, se hizo también la revisión de los arreglos de baños y playones deportivos. Se hizo una licitación que salió la semana pasada, que es de 240 mil pesos, consta de la reparación de los nueve puestos sanitarios que hay en las plazas públicas centrales", explicó.
Los sanitarios de la plaza Mitre están próximos a abrir, entre mañana y pasado -por hoy o mañana- y están totalmente renovados", señaló, agregando que a continuación comenzarán con los de plaza Rocha.
"Son baños de los años '60, '70 y '80 que no han tenido mantenimiento, fueron decayendo con el tiempo y hoy nos encontramos con que tenemos que renovarlos totalmente", reconoció.
El funcionario lamentó que los trabajos en plazas hayan llevado "dos meses más de lo que debería, porque al clima no lo podemos detener. Podemos tener prevención de materiales, de mano de obra pero del asunto climático no. Llovió una semana, no se pudo trabajar y durante la semana posterior tampoco porque los suelos están saturados en agua y si entra una máquina hacemos un destrozo, entonces, tenemos que parar", explicó.
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