Trabajan para optimizar el riego en chacras de Río Colorado

Trabajan para optimizar el riego en chacras de Río Colorado
Un grupo de técnicos del INTA trabajó durante cuatro años en el análisis del riego que se utiliza en las chacras de Río Colorado para tratar de promover el buen uso del recurso en el ámbito rural y urbano
Según el informe elaborado por Rafael De Rossi, María Julieta Calí, Cristian Suso y Julieta Vera, una de las posturas en esta localidad le adjudica el problema casi constitutivo al área bajo riego por los elevamientos freáticos, donde la calidad del agua haría inviable cualquier producción en la zona.

A diferencia de otros valles de la provincia o del país, el agua que circula por las napas tiene una marcada salinización con valores nunca inferiores a 3 dS/m.

La profundidad habitual varía de acuerdo con la ubicación del observador, pero en la Colonia Juliá y Echarren se encontró 0,8-1 m en plena temporada. Esta combinación de baja profundidad y alto contenido salino tiene derivaciones agronómicas que condicionan el manejo de los suelos y del riego para la fruticultura. Esto se puede revertir con un buen manejo del riego.

En los últimos años, algunos productores comenzaron a manifestar que el nuevo responsable del elevamiento freático es el riego de la cebolla, en paralelo con la irrupción del cultivo en tierras abandonadas y en casos extremos se esgrimen posturas xenófobas contra los horticultores.

El desarrollo de una campaña que promueve el buen riego en Río Colorado, en la que participan el INTA Alto Valle, el Consorcio Salto Andersen de Riego y Drenaje, el Departamento Provincial de Aguas y la Secretaría de Desarrollo Económico del municipio local, se ayudó a hacer visible la problemática, también a develar creencias y prácticas no recomendadas, los resquemores entre vecinos y a su vez con el Consorcio que regula el abastecimiento de agua.

Bajo el lema "Cuidemos el agua de riego. Todos la necesitamos", la campaña se construyó como una propuesta de abordaje con el proceso que comenzó formalmente en 2009 y continúa hasta marzo de este año, con reuniones, capacitaciones, visitas a las chacras, atención a las demandas, elaboración de diagnósticos sobre el sistema de riego en la comuna, con proyectos demostrativos de riego y finalmente el ingreso a las escuelas rurales.

En paralelo se realizaron capacitaciones con grupos de productores, que durante esos espacios se identificó como punto crítico de todos los regantes al frente de riego, por surcos o por manto, donde las observaciones permitieron concluir que existe una idea instalada según la cual es posible regar 50-60 metros de frente al mismo tiempo, sin disminuir la eficiencia de aplicación.

A partir de conocer estos hábitos, una de ellas se refirió al impacto del riego hortícola en las chacras de los fruticultores y otra a la necesidad de contar con reservorios en casos de riego por aspersión antiheladas.

El proyecto demostró que el ascenso freático que ocurre en primavera es coincidente con el peligro de daño por heladas en los cultivos frutícolas, de los cuales los sistemas de defensa activa apenas cubren un 15% de la superficie cultivada.

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