Trabajan para destruir 1.500 hectáreas de rastrojo de algodón

La destrucción de rastrojo de algodón es la preocupación en la zona debido a la inmediatez del inicio de la nueva campaña y la presencia del picudo que puede causar pérdidas importantes en los rendimientos, preocupando la situación de los pequeños productores que no cuentan con los medios para realizar las labores indicadas.
En el departamento Comandante Fernández aproximadamente 350 son los productores que sembraron algodón en esta campaña, sumando cerca de 1.500 hectáreas. La situación de la cosecha es la misma que en el resto de la provincia, se demoró por las condiciones climáticas que habían permitido el rebrote y una segunda carga que fue, en rendimiento, mejor que la primera fructificación. Al momento, según lo informado por el área de atención a los pequeños productores del municipio de Sáenz Peña, a cargo del agrónomo Alberto Martínez, “se ha concluido con la zafra en casi todo el departamento, quedando solamente algunos lotes con algodón por recolectar”. Es de recordar que debido a la demorada campaña el Senasa debió extender la fecha de destrucción de rastrojos hasta el 31 de agosto, aunque queda a la vista en los campos de la zona que la reglamentación no se cumplirá. En este sentido, el agrónomo Martínez comentó que “con relación a los pequeños productores el municipio ha iniciado, hace un mes, la destrucción de rastrojos en los lotes ya cosechados”. Fumigación de bordes El responsable del área de atención de los pequeños productores de la municipalidad de Sáenz Peña, indicó además que “en esta semana se inició el tratamiento de bordes con el insecticida entregado por el Senasa, la motomochila aportada por el Ministerio de Producción y el equipo operativo cedido por la intendencia”. Se benefician con el servicio de destrucción de rastrojos y fumigación de bordes “todos los pequeños productores que, campaña tras campaña, son asistidos por el municipio”. “Por iniciativa propia el minifundista no realiza la destrucción ya que no cuenta con las herramientas necesarias, y espera el subsidio de todos los años para realizar esa tarea”, indicó Martínez. Evitar las multas La finalización del período para la destrucción obligatoria de los rastrojos del algodón hace inmediata la posibilidad de que el Senasa salga a inspeccionar los campos y a labrar multas a los productores que aún no realizaron esa labor. Esta situación preocupa a los pequeños productores que esperan aportes económicos para la realización del trabajo. “Le estamos pidiendo al productor que se acerque para que de alguna manera lo ayudemos a destruir el rastrojo, lo cual le estará permitiendo controlar la población de picudo para la próxima campaña”, solicitó Alberto Martínez. Aportes para la destrucción Los pequeños productores señalan que se está a la espera del subsidio en combustible por parte de la provincia que les permita concretar los trabajos solicitados por el SENASA Son varios los casos de minifundistas que no cuentan con las herramientas para realizar la destrucción, por lo que solicitan el servicio al municipio que aporta las maquinarias y el personal mientras que el productor que recibe el beneficio de la provincia debe aportar 20 litros de gasoil por hectárea.

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