El proyecto, que fue elaborado por la Sociedad de Arquitectos de Zárate, comprende una extensión de 24 hectáreas de espacios verdes públicos que vincularán la vieja traza del Ferrocarril Urquiza con el Paseo de la Ribera.
Cañerías
En la instancia que en estos días la Municipalidad de Zárate está interviniendo más fuertemente es en la segunda, donde se procedió a la colocación de 600 metros de cañerías de un metro de diámetro de PRFV, con el propósito de canalizar los desagües pluviales. En las seis hectáreas correspondientes a este tramo, se está realizando movimiento de suelos. En este trabajo, se están poniendo en valor elementos ferroviarios que se encontraban enterrados en el lugar que datan de principios del Siglo XX, como vías viejas y una dársena de giro de locomotora que forman parte del patrimonio arquitectónico local que está siendo integrado al Parque Central Urbano. Con la tierra existente en el lugar, se generarán terrazas, balconeo y un espejo de agua (lago artificial) de 2.500 metros cuadrados, en cuyo extremo se realizará un anfiteatro de gradas naturales que se construirá con el mismo movimiento de suelos. El predio en toda su extensión contará con veredas y bicisendas que harán el viejo recorrido del tren hasta el Paseo de la Ribera. Al lugar se accederá desde Pellegrini por las terrazas, mientras que desde la Avenida Mitre se hará por escaleras que se generarán desde el talud existente.
Está previsto en el desarrollo posterior del Parque Central Urbano su parquización, mobiliario urbano e iluminación. En el avance de la obra hacia el río, en la zona comprendida entre Lavalle y Justa Lima, también se pondrá en valor la vieja estación. De este modo, se procederá entonces a la recuperación del sendero que ahora unificará a la ciudad que permanecía dividida, no sólo entre Mitre y Pellegrini, sino en las partes alta y baja de Zárate.
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