El edificio ubicado sobre la calle Moreno, en pleno centro de la capital provincial, fue ocupado por empleados de esa repartición.
La medida fue oficialmente confirmada por el jefe de la comisaría de Rawson, César Abel Gómez quien calificó a la acción como “pacífica”.
El ministro Osvaldo Luján, en diálogo con radio Chubut, admitió lo difícil del conflicto que no puede resolverse en el ámbito de paritarias, básicamente porque los que protagonizan las protestas no se sienten representados por las estructura sindicales.
“Nosotros reivindicamos el carácter institucional que debe tener una mesa de paritarias y la representación a través de los gremios” argumentó reiteradamente Osvaldo Luján.
Al reconocer el proceso de libanización que vive el sindicalismo local, particularmente ATE, el titular de la cartera sanitaria recordó que no puede llevarse todo a la asamblea pues de lo contrario es imposible avanzar en la mesa de paritarias.
En tal sentido describió que “cada uno que aparece dice ser representante de no sé qué”.
Recordó que durante todo el tira y afloje de este largo conflicto, varios de los reclamos laborales se fueron satisfaciendo, aunque todo hoy está en peligro de retrotraerse y volver a fojas cero.
Luján dijo que es difícil acordar con los gremios cuyas bases los desconocen, pues nadie le puede garantizar al gobierno que se respete lo firmado en la mesa de negociaciones.
Y si bien sostuvo que “es un grupo pequeño” el que lleva adelante la protesta en relación con el universo de trabajadores, admitió que el paro se siente en todos los hospitales y periféricos.
Por eso no descartó la aplicación de la llamada “ley de esenciabilidad”, por la cual se considera fundamental a un servicio, como el de salud, que no puede ser interrumpido pues por encima del derecho laboral está en de la población a ser atendido.
Manuel Azocar, uno de los manifestantes que no se retiró del edificio, dialogó a través de una de las ventanas con el móvil de radio Chubut.
El manifestante aseguró que tanto él como sus compañeros se sienten traicionados por los sindicatos, particularmente por ATE, que entre otras acciones le escondieron el lugar donde se hacía la última reunión con la obvia intención de hacer acuerdo a espaldas de ellos.
Y citó el ejemplo de Elisa Menéndez y Lía Pérez que supuestamente no estuvieron en la mesa de paritarias porque no sabían el lugar del encuentro.
Esto fue desmentido terminantemente por el secretario general de ATE, Edgardo Hompanera, quien sostuvo que las nombradas estaban a su lado y firmaron las actas.
Dijo estar con la conciencia tranquila y habló de los que tienen la “cabeza volada” y manejan las asambleas con una gran vocación de vedette.
Sostuvo que hoy un congreso de delegados que se constituyó de manera espontánea avaló lo actuado por la dirigencia gremial y le reprochó a su ex segundo, Guillermo Quiroga, de estar fogoneando las asambleas ahora, cuando se callo durante los años anteriores mientras era integrante de la conducción.

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