Luego del inicio de un paro de actividades por tiempo indeterminado de los trabajadores afiliados al Sindicato Unido Portuarios Argentinos (SUPA), el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria. De esta manera se inicia un período de quince días de negociaciones.
Ferreyra, confirmó que a partir de este mediodía se normalizarán las tareas de descarga en la estación marítima: “Acatamos la conciliación obligatoria que dictó el Ministerio de Trabajo y levantamos la medida de fuerza a partir de las trece”, precisó el dirigente.
Este jueves dirigentes del gremio tienen previsto viajarán a Buenos Aires para retomar el diálogo con la viceministra de Trabajo, Noemí Rial.
“Esto es lo que estábamos buscando, abrir un canal de diálogo y destrabar la situación de unos doscientos compañeros que tienen edad para jubilarse y no pueden hacerlo”, analizó Ferreyra.
Entrando en el conflicto en sí, sus dirigentes indicaron que mediante un convenio del año ’92, los trabajadores fueron insertados en el régimen monotributista y con un sistema especial para acceder el beneficio a los 52 años. “Esto provoca acceder una jubilación mínima, por lo que hay trabajadores subocupados para afrontar la realidad y otros sin poder jubilarse viven de la dádivas de sus familiares”, advirtió, el titular de SUPA.
Como eslabones de la cadena de productividad pesquera, existen estibadores que superan los 70 años de edad y continúan trabajando. Frente a la reactivación por la que el sector transitaba, las autoridades municipales acompañaron en muchas gestiones. “El que tiene que resolver esta cuestión es el Estado nacional”, sentenció el dirigente. Ahora, a la espera de una respuesta en una mesa de dialogo y con un compromiso moral hacia sus pares, el dirigente afirmó que “no vamos a bajar los brazos”.
“Solicitamos una reparación del sistema previsional para este sector, para que 220 trabajadores accedan al privilegio”, sostuvo Ferreyra.
SUPA nuclea a unos 650 trabajadores y mas del 30% padece este problema jubilatorio. “Luchamos por una jubilación de $3.500”, dijo el Secretario del gremio.
Agotando la instancia burocrática de reclamos durante 3 años, los trabajadores nucleados en el SUPA solicitan acceder al a los beneficios del Decreto 1049, propagado por el ex presidente, Néstor Kichner, el cual otorgaría una jubilación “digna”. “Tras incesantes reclamos por todos los sectores, llámese, Ministerio de la Producción, de Trabajo, Anses, tuvimos una reunión en octubre de 2009, donde nos adjudicaron una respuesta. Sin embargo, hasta la fecha no se ha efectivizado”, aseguró el dirigente gremial.
“La actividad que realizan los estivados es muy dura. Su labor consisten cargar cosas y acomodarlas por lo que con el paso del tiempo, su estructura ósea se ve debilitada, en consecuencia, también de las bajas temperaturas”, explico Ferreyra. Y completó con que “por nuestras manos pasan las exportaciones de todo el país no nos merecemos esto, cuando generamos mucha riqueza para los empresarios. Los únicos excluidos somos los trabajadores”.

Comentá la nota