Trabajadores de la salud realizaron ayer un paro de tres turnos, de dos horas cada uno, como protesta a la agresión física que padecieron el domingo pasado un chofer de ambulancia y un enfermero en la guardia del Hospital San Luis. En la medida de fuerza también se pidió que se aumente la cantidad de enfermeros, médicos y choferes de ambulancia.
“Los trabajadores están desprotegidos. Creo de que desde el Ministerio (de Salud) van a tener que rever cuál es el rol del policía que está en la guardia de los servicios de urgencia”, manifestó Nora Sánchez, secretaria general de la Asociación de Profesionales y Trabajadores de la Salud.
Por otra parte, el secretario adjunto de ATSA se quejó que el personal de enfermería debe concurrir en los accidentes u otro hecho sin la presencia de un médico porque no hay la cantidad de profesionales suficiente para atender la creciente demanda en el servicio de urgencia que se incrementa los fines de semana.
El servicio de urgencias del Hospital san Luis cuenta con cinco choferes de ambulancia, cinco enfermeros y dos médicos, a veces tres, quienes realizan turnos de ocho horas.
Además, Ortiz habló de la emanación cloacal del baño del reducido espacio que disponen la radio operadora, enfermeros y los choferes de ambulancia. “Hay una emanación de olor cloacal realmente nauseabundo, no es digno que seres humanos permanezcan en ese lugar”, describió el trabajador.
La Gaceta tuvo la oportunidad de visitar el pequeño salón donde descansan los enfermeros y choferes de ambulancia. Además, también se visitó una de las diminutas salas de consulta y un baño unisex donde se pudo constatar la falta de azulejos desde hace varios meses.
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