Denuncian que la empresa incumple lo estipulado por el ministerio de Trabajo
Tras el conflicto que mantuvo paralizada a la línea 60 durante casi toda la semana pasada, los delegados podrían retomar la protesta. Denuncian que la empresa incumple lo acordado el viernes y advierten que las cabeceras son visitadas por personas que amedrentan a los choferes.
"Ayer a las 9.30 de la mañana vino gente a amedrentar a los trabajadores y lo mismo pasó hoy a las 0 horas", denunció en diálogo con LA NACION Néstor Marcolín, delegado de la cabecera Constitución.
A su vez, Marcolín sostuvo que la empresa insiste con los horarios de regreso en los recorridos. "Siguen poniendo horario de vuelta completa y eso está prohibido. Es peligroso".
"Eso hace que se acrecenten los problemas tanto para el pasajero como para el chofer. Hay un riesgo permanente de tener accidentes. Con ese horario se pierde el descanso. Lo único que logran es que el conductor vaya y vuelva rápido", dijo por su parte Mario Molina, otro de los delegados, en diálogo con La Red.
"No descartamos volver al paro. No pretendemos que suene como una amenaza, pero sabemos el poder que tenemos. La resolución de este conflicto depende de que la empresa cumpla con lo que pactó en el ministerio de Trabajo", lanzó Marcolín.
Esta tarde, desde las 16.30, habrá una nueva reunión entre los delegados, la empresa Monsa y miembros del ministerio de Trabajo. Luego de eso, los delegados tendrán una asamblea donde se resolverán los pasos a seguir..
Comentá la nota