Los trabajadores de la Flota Amarilla continúan reclamando en el puerto

Los trabajadores portuarios continúan manifestándose en el acceso al Puerto Caleta Paula. Una de las medidas que tomaron es impedir la salida al mar de los barcos de la Flota Amarilla, mientras afirman que están siendo perseguidos y amenazados.
Los trabajadores de la flota apostados en el Puerto Caleta Paula instalaron una carpa en el acceso y continúan con sus reclamos por la merma de recurso pesquero y la falta de ayuda del Gobierno provincial. Desde el sector afirman que la situación esta tornándose caótica, ya que muchos de los trabajadores no tienen sustento económico para alimentar y otorgar condiciones dignas de vida a sus familias. “Prefectura habilitó ocho barcos para salir fuera de las quince millas, esto no significa que hay acuerdo, ya que somos más de cien trabajadores y los barcos son 23”, afirmaron.

Los trabajadores se apostaron el sábado en horas de la noche y hasta el día lunes no había posibilidad de acuerdo alguno. “Nos estamos muriendo de frío, nadie se pone a pensar en las condiciones que están viviendo nuestras familias. Ya hay usurpaciones por falta en los alquileres, hijos enfermos por el frío y las malas condiciones, y estado de crispación constante”, afirmaron.

Por otro lado, el gremio de los marineros, SOMU, decretó una retención de servicios debido a que la mayoría tiene sueldos atrasados, obras sociales, entre otras cosas. “Esperamos una respuesta a nuestro y tenemos muchas amenazas de que nos quieran despedir, pero nosotros seguimos firmes y no nos someterán a sus migajas, no bajaremos los brazos y nuestra voz se hará sentir en un justo reclamo por nuestra fuente genuina de trabajo”, continuaron.

Vale recordar que el viernes por la noche en la Municipalidad de Caleta Olivia se firmó el acta acuerdo entre la provincia, el municipio y los propietarios de los barcos. Allí se determinó que deben salir a navegar dentro de los próximos tres días y se estableció un seguro de 3.000 pesos para los trabajadores de manera independiente a la existencia de pescado, pero los marineros no firmaron y con la colaboración del SOMU, iniciaron una retención de servicios.

Sobre esta situación, los marineros afirmaron: “No vamos aceptar nada. A nosotros, los trabajadores de la flota, nadie nos defiende. El gobierno que ellos defienden es el mismo que permitió este daño ecológico, económico, social, moral y de prácticamente la extinción de la industria pesquera regional, permitió que el buque sísmico Western Patriot realizara sus estudios, trayéndonos la desfaunación de nuestro golfo San Jorge”, afirmaron.

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