El nuevo corte de la ruta 3, por parte de los trabajadores de la empresa de remediación ambiental Empasa, que ayer fue de cinco horas, causó indignación entre miles de automovilistas, camioneros y pasajeros de colectivos de media y larga distancia, al tiempo que generó serios inconvenientes y cuantiosas pérdidas a empresas de diferentes rubros.
La acostumbrada modalidad de protesta se había iniciado el martes de esta misma semana con un corte “simbólico” de 15 minutos y prosiguió el miércoles con otro bloqueo de tres horas, pero ayer la situación se tornó exasperante ya que la medida de fuerza se extendió desde las 10 hasta las 15.
El bloqueo, instalado frente a las instalaciones petroleras de Termap, pudo haber sido más prolongado e incluso estaba previsto que se reanudara hoy, pero la mediación del intendente Fernando Cotillo en el conflicto laboral hizo que los manifestantes decidieran suspender los cortes.
Luis Costancio, vocero del grupo de 200 operarios, incluyendo a numerosas mujeres, dijo a Diario Patagónico que el jefe comunal se habría comprometido a interceder ante los directivos de la empresa y autoridades provinciales para asegurar que ninguno de los trabajadores recibiera telegramas de despido que presumiblemente iban a llegar el 31 de agosto.
Cabe recordar que la crisis laboral se suscitó por el hecho de que YPF dejó de sostener financieramente a Empasa y gran parte de sus operarios -que no fueron transferidos a otra empresa creada por el directorio de la misma firma- ven con incertidumbre su futuro laboral.
Además, los mismos operarios no querían esperar hasta el martes una prometida reunión con autoridades provinciales, por lo cual decidieron hacer sentir su reclamo con los cortes de ruta.
En tal circunstancia se produjo la mediación de Cotillo, quien, de acuerdo a lo manifestado por Costancio, también procurará gestionar la continuidad laboral de los trabajadores, aunque sin dar mayores precisiones de ese mecanismo.

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