Los trabajadores de la aceitera y la parte patronal solucionaron el conflicto

El delegado de Planta de Oleaginosa Huanguelén, David García, viajó el miércoles pasado junto a su compañero Fabián Rodríguez y al abogado Sebastián Suñol a Buenos Aires para dialogar con el empresario Daniel Vázquez, propietario de la aceitera, y acordar la situación de conflicto que había entre las partes.

El arreglo al que se llegó da un valor hora de $ 30 y será multiplicado por las horas que trabaja cada uno de los empleados, a su vez, la empresa se comprometió a pagar el premio de $ 4.600, el retroactivo a partir del 1º de enero y los $ 200 correspondientes a enero y febrero en tres cuotas con valores.

“Estamos muy contentos con el resultado obtenido, el martes pasado logramos que se volviera a abrir la fábrica, eso era lo primero que se buscaba y el miércoles viajamos a la Federación para sentarnos a hablar con la patronal y ver a qué arreglo podíamos llegar para solucionar el conflicto”, expresó García a este medio.

Según el delegado hubo muy buena predisposición de la parte patronal aunque al principio “se puso muy duro, perduró casi cuatro horas la charla, pero entendieron que lo mejor era llegar a un acuerdo”.

De esta manera y tras consensuar las partes, el jueves se depositó la quincena pasada que se debía.

“Nosotros pretendíamos que se arregle lo que nos corresponde, ni un peso de más pero tampoco íbamos a permitir que se pagara de menos”, afirmó García y agregó “quedamos en muy buenos términos con la patronal y los trabajadores se comprometieron a ponerle el hombro a la empresa para que siga funcionando”.

Cabe recordar que todo empezó con un acuerdo que se firmó el 23 de enero entre la Federación y la Cámara Industrial Aceitera de la República Argentina, la cual Vázquez forma parte y estuvo de acuerdo con el aumento exigido por parte de los trabajadores. Luego el propietario de la empresa se negó a pagar y ante eso los trabajadores hicieron su reclamo mediante un telegrama e intimaron a la empresa para que cumpla con la escala salarial y con la ley, como respuesta a esas intimaciones, desde el jueves 8 del corriente se inició un lock-out patronal, es decir la fábrica cerró sus puertas.

David García, al momento de agradecer, mencionó en primer término al abogado Sebastián Suñol ya que “fue muy importante la participación del doctor”, sostuvo, también reconoció el apoyo de la población de Bolívar, la Federación y delegados de base de todo el país que acompañaron a los trabajadores de la aceitera en su reclamo.

“Nuestra intención es que la fábrica siga creciendo, los trabajadores nos comprometimos a trabajar más duro para que el señor Vázquez pueda seguir invirtiendo en Bolívar”, dijo por último el empleado.

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