Ediles capitalinos aseguraron, ante un reclamo en el propio Concejo, que los prostíbulos “no van a cerrar” en la ciudad.
Con el objetivo de ser incluidas a cualquier tipo de debate por el tema “whiskerías”, la propietaria del lugar de citas “Maná”, y representantes de Asociaciones como Grupos Vulnerables y Asociación de Travestis, Transexuales y Transgénero (ATTTA) fueron recibidas por los concejales Simón Hernández, Silvia Fedelli, Sara Barros y Hernán Martel.
En la oportunidad, se planteó que el CD garantice un lugar en el debate que involucre a este sector de la sociedad. Al instante, los ediles les informaron que “todo fue una equivocación y los prostíbulos no cerrarán siempre y cuando funcionen legalmente”.
Alejandra Reinoso, referente de Grupos Vulnerables, explicó al término del encuentro que “en ningún momento dijeron que se iba a cerrar las casas, sino que están pensando la manera de mejorar el control; pretenden garantizar una zona roja, igual nos dijeron que no existe un proyecto en el CD todavía”.
Y agregó luego: “Nosotras fuimos a pedir que ante cualquier iniciativa tengan en cuenta a las asociaciones civiles y propietarios. La idea es generar el nexo para que las partes interesadas tengan voz y voto en la mesa, si es que existen nuevas reglamentaciones sobre la temática. Tanto organizaciones y whiskerías estamos en contra de la trata y tenemos la plena conciencia en cuanto a generar acciones que lleven a la erradicación, pero sabemos que se debe respetar el derecho de las trabajadoras sexuales. No vamos a aceptar ninguna medida arbitraria y menos que nos perjudique”.
Consultada sobre la posibilidad de que el debate se traslade a la posibilidad de una “zona roja”, la referente de Grupos Vulnerables indicó que “las chicas no están de acuerdo, repudiaron esta opción en varias oportunidades”.
Explicó posteriormente que la “zona roja es insegura, genera un estigma del lugar, que se haga en otras ciudades puede ser, pero aquí no tenés posibilidad. Es una ciudad chica donde todos nos conocemos, tomemos medidas pero no descabelladas”.
Instó a que lo concejales tomen medidas serias. También opinó que “no existirá acuerdo si piensan en una zona roja, primero los clientes no van a ir porque no quieren que se los vea, y por otra parte sería peligroso para las chicas, porque las van a enviar a los límites, a las rutas, donde no se podría trabajar”.
En este contexto, Reinoso remarcó que en la ciudad existen solo cuatro lugares fijos de citas; los cinco restantes no están en la ciudad, y también existen departamentos que alquilan las denominadas “cooperativas de trabajo”, las que se organizan por grupos de 5 chicas para poder desempeñar su trabajo.
En cuanto a las próximas acciones que tomarán las involucradas, se conoció que solicitarán una audiencia con el jefe comunal, Raúl Jalil, a los fines de conocer su postura. “Vamos a reunirnos con el intendente, y que nos diga qué es lo que se pretende, ya que los concejales no tienen nada todavía, nosotras lo que queremos es que a la hora de generar alguna norma, nos tengan en cuenta”.
Intención
Por su parte, el concejal Hernán Martel en declaraciones radiales manifestó que todavía no se avanzó en ámbitos del Concejo Deliberante Capital en relación al posible cierre de prostíbulos, pero tampoco existe la idea de una zona roja, dado que no ingresó ningún proyecto de ordenanza.
“La idea no es cerrarlos, sino, por el momento, controlar de qué manera funcionan y si esto está en regla y si todos pueden estar dentro de lo legal, se puede dar un lugar donde no sólo estén las whiskerías, sino otros lugares como cabarets; sería un atractivo turístico, como en otros lugares del mundo”, insistió.
Por su parte, la concejal Silvia Fedelli planteó que “el jefe comunal llame a audiencia pública y que la gente también decida. Se mostró en desacuerdo con la posibilidad de clausurar estos comercios, ya que “se perdería el control sanitario que se realiza con estas mujeres”.
Barrientos: “Espero que el usuario entienda la medida”
El titular de la Asociación de Propietarios de Autos de Alquiler, Ricardo Barrientos, dio a conocer formalmente que en común acuerdo con las empresas de remises, cooperativas y asociaciones de autos de alquiler, se acordó el incremento de la tarifa.
Ésta fue informada al municipio y comenzará a regir a partir del sábado a primera hora.
La tarifa, tal como lo anticipó El Esquiú.com, quedará con una bajada de bandera de $ 5,00 y 0,50 centavos por caída de ficha cada 100 metros. El aumento es de 1 peso y de 0,10 centavo la ficha.
Según Barrientos, esta medida obedece al aumento del combustible y del GNC, y al costo del mantenimiento de las unidades. “Se nos hace imposible mantener los costos, los que se incrementan aceleradamente, tanto en el costo de vida, los combustibles y el precio de mantener el automóvil”.
Por último, solicitó comprensión a la sociedad y anheló que los usuarios acepten y entiendan la medida de este ajuste. Recordó también que el último aumento fue a mitad del año pasado, mientras los precios del costo de vida suben a diario


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