El sábado 3 de noviembre, en horas de la mañana, el muro de contención que sostenía el avance del agua hacia el Aeroclub Pehuajó, se rompió en un sector y en pocas horas todo quedó bajo agua, obligando al traslado de los aviones e inmuebles de las oficinas correspondientes. Esto obligó a que el aeródromo no esté operable.
UN MES DESPUÉS
Un mes después de aquella lamentable situación, un equipo de trabajo de NOTICIAS se acercó hasta el lugar y pudo constatar la situación actual. En lo referente a la construcción del nuevo terraplén, observándolo de "frente", éste ya se ubica pasando los galpones, y en dirección al anterior muro, casi en la misma línea del lugar donde se rompió esa madrugada de noviembre. Por lo que se pudo constatar, el trabajo es incesante pero también demandará un tiempo prudencial. La tierra se estaría trayendo desde Sosa, se vuelca en el sector de la entrada del predio, y desde ahí, con camiones, se traslada hasta donde se construye el nuevo alteo, que llegaría hasta un camino cercano a la pista.
Vale mencionar que primero, en su momento, hubo que compactar el piso del camino para la transitabilidad de los camiones.
PREDIO
En el predio se pudo apreciar que el agua aún se mantiene en el sector donde están ubicadas las oficinas, aunque la proporción ya es menor. De a poco, con el recorrido lógico de la masa hídrica, y el tiempo -cuando no juega una mala pasada- ha permitido que el nivel baje en aproximadamente unos 20 cm. Esto se nota con mayor claridad en la zona de los hangares, aunque siguen estando rodeados de agua.
En cuanto a la pista, ésta se encuentra bajo agua, sólo quedó sin ser cubierto el camino de asfalto que desemboca en ella. En ese sector del predio, lo único que ha quedado sin ser alcanzado por el avance del agua es la cabina de control del aeródromo pehuajense.
TRABAJOS
Una vez logrado el alteo, se procederá a retirar el agua con el sistema de bombeo, y además se reconstuirá el anterior, para poder recuperar la operatividad del Aercolub local y de sus instalaciones en su conjunto. Recordemos que en la madrugada que se produjo el desborde del agua, rápidamente todo quedó cubierto. Fue en aproximadamente ocho horas -desde que se rompió el terraplén hasta que se pudo retirar el último aeroplano- que el sector quedó bajo agua. Fue tal el avance sostenido de la masa que avanzaba que los últimos aeroplanos se alcanzaron a retirar a los 300 o 400 metros de pista que no habían sido alcanzados por el agua. En esa oportunidad debieron trasladar los aeroplanos a aeroclubes vecinos, como los de las ciudades de Daireaux y Henderson. Además, socios de la institución e integrantes del Club de Planeadores habían llevado aeroplanos a sus galpones. En ese momento fueron varias las personas entrevistadas que dijeron que nunca habían observado que en ese sector el agua corriera con tal fuerza.
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