El ministro de Gobierno de Chubut, Javier Touriñan, anticipó que participará mañana junto al gobernador Martín Buzzi y su par santacruceño Daniel Peralta de un acto que se concretará en el límite interprovincial de Ramón Santos. Recordó que la OFEPHI ha marcado una clara posición respecto de YPF y que en el mismo sentido se han manifestado las provincias de Neuquén, Mendoza y Río Negro.
Lo dijo en relación a los plazos perentorios estipulados por el decreto provincial firmado por el gobernador Martín Buzzi para que YPF informe sobre sus planes de inversión, dada la intimación de que presente un plan de trabajo convincente, hecho que puede culminar con la reversión de las áreas petroleras que la operadora tiene concesionadas en Chubut.
El ministro recordó que el decreto rubricado por Buzzi el 2 de marzo y que tuvo respuesta “mediática” desde la operadora, solicita la presentación de los cuadros de inversiones que marcaba la relación contractual. “En lugar de hacerlo, armaron la conferencia de prensa. Ahora esperamos que hagan lo que se les pidió, nada más”, sostuvo.
Consideró en tal contexto que lo que la empresa pudiera presentar hoy, “a esta altura es poco serio” ya que se podría haber hecho el día que dieron la conferencia de prensa, encarpetando esos datos o dejando una copia en el Ministerio de Hidrocarburos.
“Pero así se manejan ellos, porque la diferencia entre otras empresas y Repsol es que ésta es una empresa financiera, hoy esta manejada por banqueros”. Ejemplificó que el 8 de marzo, Repsol presentó en la Bolsa de Valores de Buenos Aires el balance al 31 de 2011, con utilidades netas de 7.800 millones de pesos.
“Tan mal no les fue como para llorar la carta del tango fatal que llora ahora”, sopesó al manifestar que la operadora alude a declinación de la producción o “problemas” cuando tal nivel de utilidades, es decir ganancias netas, es “lo que embolsaron”.
Sobre la relación e la operadora con la Cuenca del Golfo San Jorge, el ministro cuestionó que YPF maneja su relación con las empresas locales, pymes, empleados y sectores petroleros “de una manera muy particular” que evidencia claramente maltrato, según lo ha expresado públicamente la cámara de servicios petroleros.
Remontó la historia hasta el año 2009, cuando Néstor Di Pierro, como director de Petrominera Chubut en ese momento, direccionó el principal reclamo hacia Sebastián Eskenazi, CEO de YPF y dijo que “hoy la historia se repite pero con distintos actores, y produce que los resultados sean distintos”, en función de que en aquel momento el gobernador Mario Das Neves optó por separar a Di Pierro del cargo y mantener la relación con Eskenazi.





Comentá la nota