"Este es el principio del proceso de privatización de toda la basura", expresó Torroba en respuesta a las intenciones de su sucesor, Luis Larrañaga, de poner en manos privadas la planta de reciclado y el mantenimiento del relleno sanitario. En los últimos días, las palabras de Larrañaga acerca de que está evaluando la privatización -cuando había prometido mantener integralmente el servicio en manos del Ente Municipal de Higiene y Salubridad Urbana-, provocaron reacciones desde el Frepam.
Ayer Torroba rompió el silencio. "La planta de reciclado quedó montada, pero sufrió un atentado, por eso dejamos presupuestada su reparación en 150.000 pesos. Con ese dinero se puede poner en funcionamiento. Después habría que construir los baños y los cambiadores, y para eso en el municipio también hay recursos ya que quedaron unos cinco millones del Fondo de la Soja. Además pocos días antes de dejar la intendencia se incorporó una topadora de 27.000 kilos para compactar la basura, que costó 1.200.000 pesos. O sea que entre la planta, el galpón y la topadora el municipio invirtió 3.000.000 de pesos genuinos".
"Está todo instalado -insistió el ex jefe comunal-. No se requieren más inversiones para que la planta funcione, sólo organización. Este proyecto permitiría resolver un problema social de larga data que es qué hacer con la basura, beneficiando a quiénes venían clasificándola, porque pasarían a tener un lugar mucho más acorde para trabajar. Con la clasificación y la reutilización de la basura, Santa Rosa se pondría a la vanguardia en el país, y con un programa a 10 ó 15 años podría alcanzarse el objetivo de basura cero. Ahora, si no se pone en marcha la planta de reciclado es porque es el principio del proceso de privatización de la toda la basura".
-¿Cuál fue el grado de adhesión cuando en septiembre se puso en marcha la clasificación domiciliaria?
-Muy bueno. El 65 por ciento empezó a sacar los martes y jueves lo recuperable, y el resto de los días los residuos orgánicos. De entrada hubo una predisposición a colaborar. Creo que dar marcha atrás sería tirar por la borda algo que la sociedad quiere recorrer y que aceptó a pesar del escaso tiempo de promoción.
"No tendrán chances".
Torroba indicó que "desde la comuna dejamos todo organizado, con una cooperativa conformada por gente que llevaba 17 años trabajando en pésimas condiciones de salubridad. Y no inventamos la pólvora, sino que copiamos la experiencia exitosa del intendente justicialista de Rafaela, Omar Perotti (actual diputado nacional). Esa ciudad santafesina instaló la planta municipal y le dio participación a dos cooperativas. El 90 por ciento de lo que se recicla va para los trabajadores y el 10 restante para el municipio. En nuestro caso calculamos que los trabajadores podrían acceder a un salario de 3.500 a 4.000 pesos mensuales. Lo único que hace falta es espíritu para poner en marcha la planta".
-¿Hay problemas entre los trabajadores de la cooperativa Coopeplus, con quien firmó un convenio para el reciclado, y otro grupo de recicladores?
- Sí, digamos que están los trabajadores de la cooperativa y otro grupo que podría calificarse de históricos, pero la función del municipio es resolver el problema. Crear un espíritu conjunto de trabajo. Porque si se privatizara el servicio ninguno de ellos tendrá trabajo. Podrán decirle que los van a tener en cuenta, pero yo estoy convencido de que no tendrán ninguna chance.
-¿Le sorprende la idea de Larrañaga de querer dar marcha atrás con el proyecto?
-El Emhsu funciona bien, entonces no hay manera de 'vender' la privatización. Y como la privatización es un gran negocio para las empresas privadas, el primer paso sería empezar con el relleno sanitario, que también estuvo a cargo del municipio durante la gestión de (Néstor) Alcala. Hoy la municipalidad barre y levanta la basura de 40.000 referencias por 1.700.000 pesos mensuales. Una empresa privada podría ganar 25 millones anuales.
-Desde el municipio dicen que usted les tiró el problema por la cabeza.
-No estamos vendiendo terrenos en Marte, sino haciendo algo que hacen otros municipios. No hay motivos para no copiar una experiencia exitosa como la de Rafaela. La clasificación de la basura va más allá de eso, es un hábito de convivencia al que los vecinos adhirieron. La planta quedó organizada y lista para funcionar. Lo único que se necesita es reparar la máquina de reciclado. Quizá no tengan la capacidad para ponerla a andar. Pareciera que pretenden el regreso del sector privado a un negocio que el Estado municipal garantizaría.
Nombramientos finales.
Consultado sobre las versiones surgidas desde la comuna acerca de que firmó alrededor de 60 nombramientos antes de irse el 10 de diciembre Torroba fue concluyente: "¡No, para nada!", fue la respuesta inmediata.
-Se habla de unas 40 designaciones en el Emhsu y el resto en otras dependencias.
-No, no. Si hubieran leído el presupuesto se hubiesen dado cuenta de que estaban asignados los fondos para incorporar barrenderos. Porque hoy el municipio barre 400 cuadras más que Clear (la empresa privada que tenía la concesión). El convenio de los barrenderos especifica que deben barrer 16 cuadras por día. Entonces, a medida que se fueron incorporando esas cuadras, se necesitó más personal. No hubo ninguno festival. Esas contrataciones estaban previstas por presupuesto. Es más, la idea era empezar a pasar a planta a ese personal contratado a través de concursos.
"Otra cosa que pudo haber pasado -acotó Torroba- es que como el Emhsu cumplió un año, el personal empezó a tener vacaciones y hubo que tomar personal temporario para cubrir esas ausencias. Lo mismo pudo suceder en comedores y jardines maternales, dos servicios que estaban al límite, ante alguna carpeta médica. Pero no, no hubo tales nombramientos. Digo más: el Ente no debe tener una persona de más".
"Con piloto automático"
El intendente Luis Larrañaga acaba de revelar que le pidió fondos frescos al gobierno provincial para pagar sueldos. Antes su secretario de Hacienda, Miguel de Elorriaga, había calificado de "comprometida" la situación financiera de la comuna. Cuando a Torroba se le preguntó por eso, su respuesta fue un monólogo.
"Dejamos 12.500.000 pesos en cuenta corriente y plazos fijos en el Banco de La Pampa y del 10 al 31 de diciembre había una expectativa de ingresos por otros 16 millones entre fondos coparticipables y recaudación propia -remarcó-. Esos 12,5 millones representan una nómina salarial mensual. Deben contarse con los dedos de una mano los municipios que tienen en el banco el equivalente a una nómina salarial. Y eso habiendo pagado la deuda con Aguas del Colorado, con las plantas de bombeo y potabilizadoras de agua funcionando y con alimentos en los comedores. Las cuentas del municipio estaban para seguir siendo manejadas con austeridad. No para armar una fiesta, pero sí para poner piloto automático. Por la rotura de una máquina quedaron por repavimentar 25 cuadras, aunque están los materiales comprados por 1.500.000 pesos. Que las cuentas están saneadas lo demuestra que se le ofreció al Credicoop cancelar el leasing (una retropala, camiones volcadores, una topadora, etc. para la recolección de residuos), pero el banco no aceptó. Y además tuvimos buenos niveles de recaudación, que sólo se dan cuando los vecinos aprueban una gestión".


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