Hubo reconocimientos mutuos en los discursos, tanto del titular saliente como el entrante. Ambos destacaron el escenario complejo en que se tendrá que desarrollar su gestión la nueva conducción.
En un acto en el que también asistió el Gobernador de la Provincia de Corrientes y rodeado de un equipo, que según sus definiciones, trabaja en forma conjunta desde 1994, cuando juró para el mismo cargo.
Torres también tuvo palabras de elogio para con el rector saliente, Oscar Valdés, quien -en su opinión- “deja el Rectorado y lo hace con el legítimo orgullo del deber cumplido. Con Oscar hemos transitado muchos años, donde en alguna oportunidad era el peón, y en otras era yo”.
También agradeció a los presente por el afecto que le han prodigado en los días previos a la asunción: “Ese afecto será sin dudas el factor más preponderante de mi accionar al frente de esta Universidad”.
“Asumo el cargo de Rector de una Universidad diferente a aquella que encontramos en 1994. Una universidad que en estos 16 años ha mejorado ostensiblemente en las acciones sustantivas que supone el funcionamiento de una institución de educación superior”, señaló Torres ante el auditorio.
Mencionó que los cambios de la Educación Superior en los últimos años, “son sin dudas más importantes que aquellas producidas en el Siglo XIX, cuando la investigación se realizaba rediseñando la naturaleza de la universidad en todo el mundo”.
Agregó que “los cambios académicos a finales del siglo XX y principios del XXI son iguales de profundos, pero muchos más amplios”.
“En razón de ellos, la Universidad en general y la nuestra en particular está pasando por un profundo proceso de transformación. Cada vez son mayores los desafíos porque son crecientes las demandas externas e internas, así como diversas y contradictorias las nuevas funciones que se deben asumir. Las viejas recetas no sirven en este nuevo contexto”, indicó al hablar de los retos que asumirá la gestión que inicia.
El Rector saliente, Oscar Vicente Valdés, destacó el éxito en el cambio de autoridades en vista a que se realizó el proceso “con responsabilidad y madurez institucional, con el marco de complejidad, dimensión y diversidad que tiene una Universidad regional con sedes en más de una jurisdicción y que tiene más de 50 años de existencia, con cincuenta mil alumnos, cuatro mil docentes y mil quinientos no docentes”.
“Soy sumamente optimista para esta nueva etapa de nuestra Universidad, a pesar de un futuro que se presenta más complejo y difícil”, destacó.

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