Una torrencial lluvia sorprendió a los pueblos del sur de la provincia

Poblaciones de Mitre, Ojo de Agua, Quebrachos, Belgrano y Avellaneda soportaron ayer una fuerte lluvia que llevó alivio para los productores rurales y preocupación para varias familias que sufrieron daños en sus viviendas.
Ramírez de Velazco, con 145 mm, fue la localidad con mayor registro pluvial.

Una torrencial lluvia sorprendio a los pueblos del sur de la provincia

Después de días de agobiante calor y de escasas precipitaciones que ponían en riesgo los cultivos y los animales de toda la región, finalmente ayer los pobladores recibieron como una bendición una torrencial cortina de agua que en algunos casos superó los 140 milímetros.

Sin embargo, la alegría de algunos fue motivo de pesar para otros, como es el caso de cuatro familias humildes de la comunidad de Ramírez de Velazco, donde la lluvia llegó acompañada por fuertes ráfagas de vientos que provocaron la voladura del techo de sus viviendas.

Según las autoridades locales, el pluviómetro marcó los 145 milímetros en esta localidad ubicada a unos 17 km de la ciudad de Sumampa, la que se vio sorprendida por la tormenta durante la madrugada de ayer, al igual que gran parte del sur santiagueño.

En este departamento el registro más bajo fue de 75 mm, en la ciudad cabecera del departamento, lo que provocó inconvenientes en algunos caminos y la caída de árboles.

En diálogo con EL LIBERAL, el comisionado de Ramírez de Velazco, Raúl Coronel, informó que durante la madrugada, el pueblo fue sacudido por fuertes ráfagas de viento y lluvia que terminaron provocando la caída de ramas y la voladura de techos de chapas de cuatro familias humildes, las que debieron soportar a la intemperie la caída de 145 mm que se registró hasta el mediodía.

El funcionario dijo que una vez que supo la noticia, se trasladó hasta los domicilios de estas familias para tratar de buscar una solución a cada uno de los casos.

En Sumampa

En la cabecera de Quebrachos, la lluvia fue muy celebrada. Después de varias semanas de intensos calores, el cambio llegó en horas de la madrugada y se extendió hasta la tarde.

Todo era alegría, tanto en los barrios como en parajes cercanos, ya que el agua trajo alivio, después de la intensa sequía reinante en la zona y permitirá recuperar los sembradíos que venían azotados por las altas temperaturas.

Por otra parte, en Sumampa las autoridades de la Cooperativa de Agua y los vecinos respiraron un poco, ya que la lluvia los hará olvidar por algunas horas la problemática que vive la entidad, cuyos pozos no llegan a recolectar un caudal suficiente, lo que los obligó a adoptar recortes el suministro, y esto hace que algunos usuarios sufran de la situación porque el agua no llega a sus domicilios.

Esta tormenta servirá para calmar un poco la sequía y almacenar agua para los animales y que los sembradíos de zapallos y maíz, puedan crecer sin problema.

En la ciudad como en el interior del departamento Quebrachos y zonas aledañas, muchas familias llenaron tachos y piletas con agua de lluvia, la que servirá para sobrellevar mucho mejor la situación hídrica.En la ciudad, los barrios más afectados por las precipitaciones fueron La Aguada, San Cayetano, San Antonio y Este, donde la correntada cortó calles y anegó a varias familias.

Según los informes, en la localidad de Río Viejo llovió 124 mm; en Espartal 110 mm; en San Francisco 100 mm; en La Estelita 100 mm; en San Juan 80 mm y en Sol de Julio 80 mm.

Comentá la nota