Torre UOCRA: un caso de coperación del macrismo, la Nación y los sindicatos

Se trata de un edificio con departamentos de calidad, ubicado en el barrio porteño de Paternal; que arrancó en 2005 con financiación de Nación, Ciudad, la UOCRA y el Instituto de la Vivienda porteño. Las idas y vueltas de un proyecto modelo para la clase media que no accede a los créditos hipotecarios.

El proyecto se llamó “Emprendimiento Torres San Jorge” y surgió de un acuerdo entre el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) y el sindicato de la construcción (UOCRA) en julio de 2005. La obra, ubicada en Belaustegui y Juan B. Justo, es hoy un edificio de calidad, con departamentos de 2 y 3 ambientes, para trescientas familias. Desde un primer momento, fue pensado para sectores sociales de ingresos medios que, excediendo el estrato socioeconómico considerado para los planes "Fonavi", no alcanzan a cubrir los requerimientos para acceder a financiación para la adquisición de vivienda propia en las condiciones de mercado.

En los cinco años que demoró la entrega de estas viviendas hubo denuncias cruzadas y muchas quejas de los inscriptos que sufrieron un 34 por ciento de aumento en el monto de sus cuotas. En un primer momento, los valores de los departamentos eran de 62 mil pesos para los de dos ambientes y 155 mil para los de tres.

La financiación del proyecto estuvo a cargo de la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda dependiente de la Secretaría de Obras Públicas de la Nación (con un porcentaje del 36 por ciento sobre el total de la obra), del IVC y del Banco Ciudad; más un aporte de los propios beneficiarios.

Voceros del Banco Ciudad manifestaron a LPO que la institución nunca se demoró en los plazos acordados de pago y que cubrió los 26 millones de pesos prometidos originalmente. Respecto de los incrementos en las cuotas, explicaron que en estos años los ajustes por inflación llevaron las tasas de interés de los créditos hipotecarios de 8 a 16 por ciento.

Desde el IVC aseguraron que la obra “nunca estuvo absolutamente paralizada y que las demoras que inevitablemente encarecieron la construcción fueron producto de la burocracia propia de este tipo de proyectos”.

“Esta es la primera entrega de viviendas de la gestión de Omar Abboud, que llegó al IVC en marzo y se ocupó de que la Ciudad entregara los 7 millones que debía, y que Nación hiciera lo propio con 3 millones que restaban” señaló a La Política Online, Daniel Garbellini, gerente General del IVC, quien también recalcó la clase de la vivienda, en cuanto a detalles de calidad en su construcción y en accesorios como azulejos y griferías.

“El precio para el caso de Torres San Jorge, por carecer de beneficio inmobiliario, resulta de la exacta suma de los costos incurridos para su construcción. Así, deducido el subsidio no reintegrable aportado por la Subsecretaría de Vivienda de la Nación, el valor neto a pagar por los adjudicatarios es del orden del 50% de los de mercado para unidades de vivienda similares” puntualizó Garbellini, quien destacó especialmente las condiciones favorables de sus beneficiarios por la modalidad de cancelación (5 años con un período de gracia igual al plazo para devolver el préstamo bancario, sin capitalización de intereses ni indexación).

Al día de hoy, se han escriturado 270 departamentos. Si bien los beneficiarios son mayoritariamente trabajadores de la UOCRA, también se han asignado unidades para los Sindicatos de Camioneros, Municipales de Capital Federal, Obras Sanitarias, Unión del Personal Civil de la Nación y Unión Tranviarios Automotor.

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