Durante los dos últimos años de la gestión del intendente Joaquín De la Torre, el acuerdo de gobernabilidad entre el jefe comunal y el concejal Aldo Rico fue protagonista en todos los análisis políticos regionales. La candidatura del ex intendente, la derrota, y los primeros cambios ya dejan entrever un presente de rupturas entre los dos bloques. Por ahora, todo pasa por abajo, aunque en la superficie ya se ven las consecuencias.
Aunque las campañas estuvieran repletas de consensos y promesas de apoyo incorruptible, los primeros movimientos golpearon los organigramas municipales de forma explícita, y la jura, los nombramientos, y la elecciones de las autoridades de cuerpos en las instituciones legislativas municipales vieron las primeras consecuencias de un arreglo que poco a poco se va desarreglando.
Entre los primeros movimientos, en el Concejo Escolar de San Miguel, donde, por primera vez había mayoría del oficialismo, la elección de la autoridad mayor resultó ser la electa por la lista del ex intendente Aldo Rico, su hija, Marías del Carmen Rico. En tanto, también se confirmó a Fernando Rey, autoridad con experiencia política en este cuerpo y en los campos políticos.
Sin embargo, aunque eso pudiera dar una señal de continuidad respecto de los acuerdos afrontados temporadas atrás, la ausencia de Aldo Rico a la jura de concejales y su anterior y posterior desaparición de las sesiones del Honorable Concejo Deliberante, no dejaba confirmar que todo realmente estuviera funcionando de la mejor manera.
Entonces, ese extraño comportamiento se vio confirmado durante la última sesión, durante la cual se votó el presupuesto para el año 2012 de San Miguel, donde ni uno sólo de los integrantes del grupo de Aldo Rico, Dignidad Peronista, se hizo presente. Los ocho votos menos que no proporcionó este grupo no modificarían la resolución final, aunque, sin embargo, sí brindarían un indicio mucho más claro del presente de la relación entre el sector del actual intendente, y del ex.
Las elecciones ya pasaron, y ahondar en análisis pasados respecto de aquel resultado sería infructuoso. De todas formas, en cada movimiento posterior se podrá entender quizás si el futuro político de Aldo Rico tiene un horizonte concreto, o bien si las intenciones tal vez estén direccionadas a nuevos objetivos que se vean alejados de la política municipal, por lo menos.
LA OPINION DE LOS PARES
La ausencia del Bloque entero de la Dignidad Peronista que responde a Aldo Rico reflejó las distancias que, sin dudas, aparecieron entre ambos sectores luego de las Elecciones. De todas formas, aunque el oficialismo se muestra unido y consecuente con las ideas del intendente, otros concejales de bloques opositores pero aliados hicieron su propia lectura del “faltazo”, y expresaron su parecer de esta situación.
Por su parte, el concejal Fabio Petracca, oficialista, reconoció que le “resulta extraño que el año pasado hayan votado a favor, y que este año no lo quieran hacer”. De inmediato, explicó: “Creo que hay un tinte político en el que el pueblo de San Miguel no tiene nada que ver. Hay mala intención del Bloque Dignidad Peronista”, dijo. “Sin dudas hay un quiebre, era sabido. El oficialismo se siente muy unido para acompañar al intendente”, concluyó Petracca.
En tanto, el edil Enrique Tronceda explicó que el pueblo nos dio la responsabilidad de “votar favorable o desfavorable. Hemos tomado un compromiso para acompañar la gobernabilidad, pero desconozco porqué para este sector la gobernabilidad ha dejado de existir. Esta es nuestra responsabilidad que nos asignó el pueblo con el voto”.
“Creo que se ha producido un quiebre, y sin retorno. Si tiene que haber diferencias electorales, debería ser en la época de elección. Ahora tenemos que acompañar todo lo que sea bueno para San Miguel, y era responsabilidad nuestra estar presente”, agregó el concejal Tronceda, a la vez que afirmó: “La verdad, desconozco porqué faltaron. No tengo mucho dialogo con el sector, pero llama la atención que se hayan ausentado en masa”.
Luego, el nuevo concejal Gastón Zamparutti explicó que “cada uno tiene la libertad de realizar lo que cree conveniente que tiene que hacer. Nosotros creemos que lo justo es acompañar al intendente de San Miguel, y yo no soy quien para juzgar los actos de los otros compañeros”. Finalmente, el nuevo integrante del cuerpo legislativo expresó: “Yo no sé si trabajan en forma corporativa, o no. No soy quien para evaluar un bloque que no integro”.
Por último, otro oficialista, el concejal Hugo Reverdito, manifestó que puede haber sido “algún tipo de estrategia, pero la verdad es que tenemos quórum propio, lo teníamos, asique no nos modifica absolutamente en nada”. “Hoy se tratan dos cosas importantes: los incrementos en las tasas municipales y el presupuesto. Hubiera sido bueno que todos puedan aportar, pero no entiendo cuál es la situación. Serán ellos los que tendrán que dar cuenta de porqué no pudieron estar”, expresó Reverdito.


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