En unos instantes la villa rural Carlos Palacios, a unos 8 kilómetros de la planta urbana de Tres Isletas, quedó sumida en el pánico y el caos. Un impresionante tornado asomó en el horizonte y en pocos minutos llegó al lugar, al que castigó con vientos de más de 100 kilómetros por hora, destrozando varias casas y un galpón en el que funcionaba un comedor comunitario.
La marca de Formosa
En la villa Carlos Palacios –nombre que el lugar lleva en homenaje a un ex dirigente de la zona, padre del actual intendente, Carlos Gerardo Palacios- viven unas 80 familias. Todas ellas se estremecieron cuando sintieron, poco antes de las cuatro de la tarde, cómo todo el entorno crujía bajo el azote del tornado.
“Algunos llegamos a ver el remolino que se acercaba, era algo que daba miedo”, contaron algunos vecinos a NORTE, cuando ya lo peor había pasado y el lugar mostraba imágenes desoladoras. El único consuelo para los lugareños fue que no hubo que lamentar pérdidas humanas.
En ese sentido, al pánico normal que cualquier fenómeno meteorológico de esa naturaleza provoca, se sumó el que generaba tener en cuenta lo que apenas dos días antes había sucedido en Pozo del Tigre (Formosa), donde otro tornado provocó cuatro muertes, unos 200 heridos y devastadores daños materiales.
“En la ciudad hubo un poco de viento fuerte y algo de lluvia, pero no imaginábamos que en la zona rural había pasado algo así. Ahora estamos haciendo un relevamiento con Desarrollo Social, para asistir a las familias y para ver si no hay otros parajes donde pueda haber ocurrido algo similar”, explicó el intendente anoche a este diario.
El jefe comunal dijo que hasta el momento se contabilizaron doce viviendas totalmente destruidas por el viento, que estuvo acompañado de lluvia y granizo. Además, el galpón donde funcionaba un servicio de comedor comunitario quedó prácticamente borrado de la faz de la tierra.
También en la escuela de la zona, ubicada a la vera de la ruta 95, dos grandes eucaliptos fueron derribados y cortaron por un tiempo el tránsito desde y hacia Castelli.
Incluso, un camión que circulaba en esos momentos volcó por el efecto de las ráfagas de viento contra su acoplado.
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