La fuerte tormenta que se abatió sobre la ciudad entre la noche del martes y las primeras horas de ayer dejó un saldo de 50 reclamos por la caída de árboles y ramas sobre la calzada y veredas. La zona más afectada, según el relevamiento de Defensa Civil, fue el sur rosarino, donde se registraron breves ráfagas de fuerte viento de 40 kilómetros por hora, con picos de hasta 60 kilómetros.
Pese a que la lluvia fue un bálsamo que aplacó el calor, la tormenta provocó algunas roturas de techos, tinglados y mobiliario urbano. "Entre ramas y árboles caídos se recibieron unos 50 reclamos, que progresivamente se fueron solucionando casi en su totalidad", destacó el titular de Defensa Civil, Raúl Rainone.
Comparación. "No fue una tormenta de gran magnitud, como nos pasó durante el Encuentro de Colectividades en su última edición. Allí las rachas de fuerte viento se sostuvieron durante 15 minutos. En cambio, es esta oportunidad, se produjeron breves movimientos de viento que afectaron principalmente el distrito sur", detalló el funcionario.
La lluvia no produjo anegamientos, ni inundaciones en los barrios rosarinos.
Sí, en cambio, se registraron daños materiales puntuales. Un ejemplo de las complicaciones se reflejó en bulevar 27 de Febrero y Valparíso. En ese lugar se cayó una columna de la firma Telecom que afectó también el tendido de la Empresa Provincial de la Energía (EPE). Allí, los vecinos se mostraron temerosos.
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