Tormenta política por la “reforma mordaza”

Tormenta política por la “reforma mordaza”
La reforma del Reglamento Interno de la Legislatura que propicia el PJ con el fin de condicionar las expresiones de los miembros de la Cámara en los asuntos previos al orden del día de las sesiones, enfrentó ayer al oficialismo y a la oposición en una discusión que estuvo cerca de terminar en escándalo.

Todo empezó cuando el diputado Julio Frías, autor del proyecto de reforma del Reglamento Interno, formuló una moción de preferencia con despacho de comisión para que el proyecto baje al recinto en la próxima sesión. Frías desmintió que como dice la oposición se trate de una iniciativa para callar a las minorías sino que busca “priorizar el trabajo legislativo y luego el tema político”.

En el mismo sentido, se expresó el presidente del bloque Justicialista, Héctor Tentor, quien si bien reconoció ser un apasionado por los debates políticos, no ocultó su contrariedad por la extensión de las discusiones que se dan en las sesiones. “Terminamos hablando de las sandalias de mi abuela”, se quejó ayer luego de los intercambios de opiniones en torno al 8N. “Queremos darle profundidad al debate parlamentario, si no estaremos discutiendo de un lado y del otro; queremos darle el debido lugar al trabajo parlamentario para que algunos no digan que somos una escribanía”, ironizó aludiendo a las críticas de Jorge Rizzotti (UCR), quien denunció por El Libertario que el oficialismo sólo permite la ratificación de convenios enviados por el Ejecutivo.

Pablo Baca (UCR) advirtió que el debate político no se puede separar del trabajo parlamentario porque son parte de la función de los diputados y denunció que en realidad, lo que busca la reforma de Frías es amordazar a las minorías. Baca también adelantó que la reforma no se podrá aplicar pues en la práctica les será imposible a quienes presidan las sesiones obligar a los diputados a que se callen. “Todos los reglamentos de los parlamentos contemplan espacios para hacer uso de la palabra cuando el diputado lo considere conveniente”, dijo para recordar que por eso, las legislaturas son “la caja de resonancia del pueblo”.

Al rechazo al proyecto se sumó Carolina Moisés (FPJ), quien subrayó que la “calidad legislativa” esgrimida por el oficialismo nada tiene que ver con la extensión de las sesiones sino con el trabajo en las comisiones. La legisladora también advirtió que de modificarse el reglamento como propone la iniciativa de Frías, concluido el tratamiento del orden del día, la mayoría se levantará del recinto y dejará sin quórum a las minorías, con lo cual éstas quedarán sin el espacio que tienen actualmente para manifestarse sobre distintos temas. La legisladora sampedreña marcó también como una notable contradicción el haber defendido momentos antes la ampliación de derechos al sancionarse el Voto Joven y luego pretender restringir la expresión de los representantes del pueblo.

También Isolda Calsina (Lyder) consideró que el proyecto refleja “una forma antidemocrática de ejercer el poder” y lamentó que el bloque Justicialista se autocensure y mande todos los proyectos a consulta del Poder Ejecutivo: “no hay autonomía para ejercer la voluntad del pueblo”, dijo Calsina en medio de los gritos de varios legisladores justicialistas ofuscados por las acusaciones y que le reclamaban interrupciones que la diputada no aceptó.

El clima se recalentó cuando el justicialista Guillermo Snopek, a cargo de la presidencia, se trabó en una agria discusión con legisladores radicales, a los que indicó que no podían expresarse, sino en la comisión, sobre la iniciativa de la polémica. La pretensión de Snopek indignó al bloque radical, varios de cuyos miembros se levantaron para retirarse del recinto, en tanto Baca lo llamaba a leer el Reglamento, recordándole que como presidente no podía interpelar ni discutir con los diputados.

El veterano diputado de la UCR Raúl García Goyena enrostró a Snopek que su padre “jamás hubiera consentido una reforma de esta naturaleza ni utilizado el mecanismo de la prepotencia” y vaticinó que de prosperar la reforma “mordaza” en la Legislatura se suscitará un “conflicto interminable” . El radical pidió que prime el “espíritu democrático” y “no se pretenda enturbiar el futuro de esta Legislatura con una imposición que a todos nos hará muy mal”.

Jorge Noceti y Héctor Tentor intentaron restablecer la calma y afirmaron que en el ámbito de las comisiones podrá darse un ámbito de consenso para tratar el proyecto.

En la sesión de ayer tomaron estado parlamentario dos proyectos del oficialismo propiciando reformar el Reglamento Interno: el de Julio Frías (PJ) proponiendo limitar a solo homenajes las expresiones de los legisladores en asuntos previos al orden del día y otro que promovió el presidente Guillermo Jenefes pero que con la firma de Tentor (PJ) plantea otras restricciones en cuanto al tiempo de exposición de los miembros del cuerpo y otros aspectos en relación a la televisación de las sesiones y al funcionamiento del sitio web de la Legislatura.

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