Tomás Bulat: “Es difícil saber cuál va a ser el nuevo escenario económico”

El periodista y economista ofreció una charla en la filial local del Banco Hipotecario. Durante la disertación se abordaron temáticas de la economía más fría con la calidez habitual del especialista, que es un experto en simplificar aquello que no es entendible para el común de la gente.
El pasado jueves, en la sede del Banco Hipotecario de nuestra ciudad, el periodista y economista Tomás Bulat ofreció una disertación para un público convocado desde la entidad financiera. La charla estuvo dividida en tres partes. La primera, la explicación del contexto internacional, el rol de ciertos países como China, India y cómo Argentina ocupa un espacio en este mundo. También se habló sobre la economía nacional y de las últimas medidas que se propulsaron desde el Gobierno. Por último se dio paso a las expectativas y perspectivas económicas.

LA OPINION tuvo posibilidad de dialogar con el especialista e interrogar sobre algunas cuestiones generales que son de sumo interés para el lector.

- Desde hace algunos meses existe una alarma en el mundo financiero internacional. ¿Qué es lo que va a pasar? ¿Cómo está preparado nuestro país para afrontar los posibles coletazos de la crisis financiera?

- La situación que se da en Europa no nos afecta directamente. Estados Unidos está atravesando una mala situación pero que no empeorará. La idea es ver qué impacto tiene sobre todo en China, India y Brasil. En la medida en que el impacto sobre el crecimiento en estos países no sea grande, Argentina no sentirá un fuerte golpe. Hoy más que estar mirando la crisis que se da en Grecia, Alemania y Francia -que tiene su glamour- nosotros estamos viendo qué está pasando con el crecimiento en China, India y Brasil. Mientras ellos sigan bien, a nosotros el contexto internacional no nos afecta demasiado. Obviamente que en el último mes y medio el precio de la soja bajó cien dólares, el real y el peso chileno se devaluaron, así que coletazos tenemos. La idea es que no se profundicen.

- ¿Cómo pueden afectar estos coletazos a los sectores productivos y al desarrollo de la economía en general?

-Ante estos contextos los productores e inversores tienden a actuar con cautela. Con un dólar más bajo habrá menos circulación de dinero; eso no significa recesión pero sí que se percibirán ajustes. La tasa de crecimiento de la economía va a ser bastante más baja. Pero para que la gente no se asuste, no están dadas las condiciones para que suceda lo que pasó en 2008-2009 porque el contexto internacional es diferente pero en el ámbito local todo depende de cómo se desarrollen las movidas políticas y económicas.

- Uno de los temas que más pesa entre los argentinos es el de la inflación. ¿Cómo se detienen los índices? ¿Cuáles son las herramientas necesarias para lograr esto?

- No hay inflación en el mundo y Argentina después de Venezuela es el segundo país de América Latina que tiene mayor tasa de inflación y es el cuarto en el mundo. Todos saben muy bien lo que hay que hacer para que no exista la inflación: los gastos públicos no tienen que crecer tanto, no hay que emitir tanto dinero, hay que lograr que los aumentos salariales estén línea con el aumento de la inflación que se decide tener. Pero llegado a un punto de inflación como el que tenemos, que es del 25 por ciento anual, la economía tiene que crecer menos. Para poner un ejemplo podemos mencionar el caso de Brasil: empezó a tener una inflación cercana al 8 por ciento en su economía con un crecimiento del 3,5 por ciento, y esto no debe ser considerado terrible, al contrario, a ese país le dio estabilidad y le dio un crecimiento a mediano plazo. Si Argentina quiere que no haya inflación tiene que detener su economía.

Argentina tiene una visión de corto plazo y la gente ya está afectada por la inflación y a medida que crezcan los índices los ciudadanos van a estar más afectados aun. Para ser gráficos: si tu hijo tiene 38.5 de temperatura hay que darle un antitérmico pero a él no le va a gustar porque tiene sabor feo, entonces mejor no le damos nada. Si llega a tener 39.5 habría que darle un antibiótico pero por ahí no le gusta su sabor, mientras que la temperatura sigue subiendo y cuando supera los 40 hay que recurrir a otros métodos. Con la economía pasa lo mismo. Los argentinos se quejan porque tienen que tomar un antitérmico pero eso debe hacerse ahora porque después van a terminar internados. Empecemos a ser razonables y no compremos el discurso de que no hay que hacer ajustes. Si una persona gana cinco mil pesos por mes y gasta seis mil, el consejo es que trate de hacer ajustes.

- ¿Cuál es la lectura que hace respecto de la medida de restricción de ventas de dólares?

- Me parece que Argentina tiene un problema y es la gran demanda de dólares. ¿Para qué se necesitan dólares en nuestro país? Para pagar la deuda externa, para financiar el déficit energético que tenemos, que alcanza los 4 mil millones de dólares. La gente empezó a ver que como el dólar se retrasó, le conviene irse a vacacionar afuera para lo que necesita dólares, la gente ahorra en dólares. Son muchos los componentes que se combinan para tener un dólar relativamente estable. Entonces, para frenar esta situación o se devalúa el precio del dólar o se restringe su venta. El Gobierno tomó esta última decisión, los argentinos se asustaron y el Gobierno quedó con menos dólares de los que tenía antes. Espero que la medida se vaya levantando razonablemente porque hasta ahora generó más problemas que soluciones

- Otro de los problemas que se avistan es la imposibilidad de los trabajadores de acceder a determinados créditos, ¿cuál es la causa?

- Un banco presta la plata que le deposita la gente. Si los depósitos en promedio son a 60 días, prestar a 20 años es complicado porque la gente empieza a retirar dinero y te quedaste sin plata para prestar. Para que esto no suceda hay que modificar ciertas cosas. En primer lugar que vuelva el depósito a largo plazo y lo segundo que se necesita es que no haya inflación.

- ¿Por qué no puede coincidir la inflación con los aumentos que se otorgan a los empleados?

-Argentina tiene ilusión monetaria. Por ejemplo yo le subo el sueldo a un empleado el 25 por ciento. Los trabajadores se conforman pero la inflación supera el 30 por ciento, perdieron el 5 por ciento. Casi al finalizar el año, los empleadores aumentan un 8 y la inflación es del 10 por ciento. Sigue perdiendo pero menos que la vez anterior. La gente se cree que porque tiene 25 por ciento de aumento al principio del año, gana más. Y eso es una visión errónea. Llegará un momento en que los precios subirán por el ascensor y los sueldos por la escalera. Es una verdadera lástima que Argentina vuelva a tener inflación.

- Por último, ¿cuáles son las perspectivas económicas?

- Cuando analizamos si hay un terremoto, el fenómeno sucede independientemente de lo que el hombre haga. El hombre puede prever muy a grandes rasgos lo que puede pasar pero la economía depende de las medidas que aplique el Gobierno nacional, cómo ésta impacta en la gente y cuáles son los resultados a mediano plazo. Hay que analizar detalladamente los comportamientos de las personas que son los verdaderos protagonistas. Sí puedo afirmar que hay una gran incertidumbre porque el modelo económico que funcionó hasta ahora terminó, ingresa uno nuevo que tiene reglas poco claras, por eso es muy difícil saber cuál va a ser el nuevo escenario.

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