“No lo tomo como un fracaso”

“No lo tomo como un fracaso”
Luego del desconsuelo manifiesto en la eliminación de Unión en la reválida del Argentino A, Aldo Suárez analizó, en tranquilidad, lo que dejó la temporada y la temprana despedida por el ascenso al Nacional B. El arquero “Celeste” se mostró seguro de sí mismo y, con autocrítica, habló del futuro
Su llanto resumió la imagen final de Unión. La del sueño trunco, esa impotencia de haber quedado nuevamente en el medio del camino hacia el ascenso. La rabia de la eliminación. Pero los días pasaron y Aldo Suárez comenzó a digerir la tristeza de otra forma, con una mirada distinta de la situación.

Aquel desconsuelo que le brotó del alma cuando el árbitro principal pitó la derrota ante Racing de Córdoba, hace una semana en el José María Minella, todavía le persiste, pero lo expresa distinto. Ahora más tranquilo y menos pasional.

Luego de ese traspié que lo sacó de competencia en el Argentino A, el arquero analizó lo que le dejó la temporada, las buenas y malas del equipo, con la sincera convicción de que el elenco de Marcelo Zwicker no tenía mucho más para seguir.

En diálogo con El Atlántico, uno de los jugadores con más experiencia en el plantel, por años y trayectoria en el club, se explayó sin cassette, seguro de sí mismo y autocrítico con algunas cuestiones futbolísticas del “Celeste”. Las que, en definitiva, lo dejaron afuera de la lucha por una promoción con un equipo del Nacional B.

-¿Tus lágrimas sintetizaron la eliminación?

-Fue el calco de cómo uno vive este proceso. Teníamos muchas ilusiones y el objetivo era uno solo: ascender. Quizás uno puede ser más sentimental que otro, pero todos queríamos lo mismo, por eso el llanto del final. Ese sabor amargo creo que demostró todo lo que acarrea quedar afuera, tanto en lo deportivo como en lo laboral. Nadie esperaba alejarse tan rápido del ascenso.

-¿Les quedaba resto o hasta ahí podían llegar?

-Creo que hasta ahí podíamos llegar. El rival (Racing) fue un justo ganador en los 180 minutos, tanto de local como visitante, y nosotros no jugamos bien. No generamos una situación de gol en el encuentro de vuelta y lo pagamos caro. Pero a su vez creo que, en líneas generales, no estábamos tan lejos de los equipos que ahora pelean por una Promoción, o el mismo Douglas Haig de Pergamino que ascendió. Ningún rival nos pasó por arriba, salvo Santamarina de Tandil que nos goleó 4 a 1 en el Minella.

-¿Fue un año complicado?

-Sí, porque nos costó encontrar el equipo. Hasta la clasificación al Endecagonal fue dudosa y la logramos recién en el último partido (NdR: 2-1 a Huracán en Tres Arroyos). Aparte, estuvimos seis partidos sin ganar y eso golpeó. Lo bueno es que demostramos que todos teníamos ganas, que no bajamos los brazos. Eso nos ayudó a sumar puntos y meternos entre los mejores 11 del torneo. Acá no tenés presión de la gente. Perdiste el partido y te vas tranquilo a tu casa. Algo que debería pasar en todos los equipos. Eso te lleva a cumplir los objetivos. Pero si la meta del dirigente es ascender, y no ganás, te van a decir algo, como nos pasó. Lo que digo es que cuando uno elige un club para jugar, y éste tiene la premisa de ascender, ya sabés en dónde te vas a meter.

-¿Qué les faltó para pegar el gran salto?

-Si la comparo con otras temporadas, nos faltó gol. No es por criticar a nadie, lo digo por un simple hecho de estadísticas. Nos costó mucho llegar al arco rival, generar situaciones, y las veces que lo logramos no las supimos concretar. Creo que ahí está el déficit por el cual quedamos eliminados. Ojo, no sólo es responsabilidad de los delanteros, sino también de los defensores y los volantes. Esto es fútbol y es un deporte colectivo. Encontrar un por qué es muy difícil y no creo que me corresponda a mí. Además, fue una campaña con muchos altibajos. Las idas de Nicolás (Gatto) y Jesús (Collantes) nos restaron goles. Es cierto que luego llegaron varios compañeros, pero ellos eran más “9” de área y Unión lo sufrió.

-¿Faltó una identidad de juego?

-Yo creo que la tuvimos, porque siempre intentamos jugar. Una idea que Marcelo (Zwicker) tiene desde el Argentino B. Nunca nos defendimos siendo visitantes, tampoco fuimos mezquinos. Siempre tratamos de ser protagonistas, en cualquier cancha. En ese sentido no tenemos nada para reprocharnos. Muchas veces fuimos más que el rival y nos quedamos con las manos vacías. Una sola vez nos pasó que sin hacer mucho nos trajimos algo. Precisamente fue ante Racing de Córdoba (1-1; gol de Miguel Alba), donde no merecimos el empate y lo logramos en el último minuto.

-Punto aparte para lo que les costó ganar en el Minella…

-Fue raro, porque el campeonato pasado sacamos muchos puntos de local, luego de que nos fuéramos de Kimberley. El tema de la localía lo veo por el lado de que nos quedó incómodo jugar en Mar del Plata y no sé por qué. No le encuentro una explicación lógica. Y si en esta clase de torneos no ganás en tu casa se te complica mucho, porque la fórmula es triunfar de local y sumar de visitante. Nosotros no nos quedamos con la victoria en los partidos claves, que nos hubieran servido para estar más arriba. No nos quedó otra que salir a quemar las naves en la cancha del rival.

-¿A qué factor le atribuís que Unión “pinte” para una cosa y al final se quede sin nada?

-Al aspecto psicológico. Porque, futbolísticamente hablando, tenemos buenos jugadores. No por nada, de los tres torneos en el Argentino A, en dos de ellos estuvimos en zona de ascenso directo. En realidad, nosotros nunca apuntamos a jugar la Promoción, porque queríamos subir directamente. Pero no lo tomo como un fracaso, sobre todo porque volvimos a estar entre los mejores equipos del certamen.

PASADO, PRESENTE Y FUTURO

Todavía no se sabe lo que pasará en Unión. Si finalmente las declaraciones del dirigente Francisco “Cacho” Pagano, de bajarse de la competencia por problemas económicos, se harán realidad o si dará marcha atrás para encarar con más ansias la próxima temporada. Sí, con el firme anhelo de ascender como estandarte.

“Hay equipos muy grandes en la categoría que hace tiempo no pelean por nada y nosotros, que hace tres años que subimos, estuvimos en dos oportunidades en zona de ascenso. Vamos a pasos agigantados”, soltó el arquero, otra vez, desdramatizando la reciente eliminación.

Sin embargo, en el medio de la última temporada, aparecieron algunas situaciones que hicieron tambalear al club de la calle 9 de Julio. El rumor de la salida de Marcelo Zwicker tras varias derrotas consecutivas, como también la mencionada incertidumbre en el futuro del equipo luego de algunos dichos de quien es el principal sostén económico.

-Todo esto, ¿influenció en el grupo?

-Creo que sí, puede que haya jugado en contra en algún compañero. Fueron situaciones y manifestaciones que se realizaron en su momento y no sé si fueron acertadas o no. Tampoco sé a dónde fueron apuntadas.

-Como referente del plantel, ¿qué ves en el horizonte del club?

-Creo que se va a seguir. “Cacho” es un hombre con convicciones muy fuertes. Pero todo esto marca que Unión necesita un poco de ayuda de afuera y creo sus declaraciones pudieron venir por ese lado. En el sentido de que la Municipalidad podría ayudar a los equipos de la ciudad, porque como nosotros no tenemos una gran popularidad, abrir un estadio enorme al club le sale lo mismo que si fuera Aldosivi o Alvarado. Pasa lo mismo con los efectivos policiales. Son todos gastos donde también podría ayudar el EMDeR (Ente Municipal de Deportes y Recreación). Cuando uno viaja, nota que la cancha visitante lleva el slogan de la Municipalidad y cuenta con el apoyo del Gobernador. Eso sirve para que las instituciones, con el aporte económico y político, se hagan más fuertes.

CUESTIÓN PERSONAL

“En mi caso fue una temporada positiva, sobre todo porque no arranqué jugando. Había sido titular hasta la segunda fecha del Nonagonal del 2011 y a partir de ahí tuve que salir. Seguí entrenando, en la pretemporada arranqué de atrás y me gané el puesto cuando me dieron la oportunidad de atajar”, afirmó sin vueltas, contento por recuperar el puesto perdido tiempo atrás.

Sin embargo, sus ojos no sólo se centraron en el pasado, sino también en el futuro. A punto de que se le venza su contrato, espera algún llamado telefónico para tener mayores novedades.

“Todavía no hablé con nadie, pero mi prioridad es Unión. Porque más allá de cuestiones económicas, dos veces me quedé en la puerta de pelear por el ascenso y tengo ganas de ascender con este equipo”, deslizó.

LOS ÁRBITROS, BAJO LA LUPA

En épocas donde el arbitraje argentino es criticado por gran parte de los futboleros, Suárez se tomó su tiempo para hablar del tema y apuntarlos en cierta medida.

“En este torneo nos cobraron muchos penales en contra, incluyo a mi me sancionaron dos, que puede ser discutidos o no”, contó suavemente, casi a modo de introducción de lo que vendría.

“Lo que pasa es que con nosotros, en Mar del Plata, el arbitraje viene muy liviano. Dirigen tranquilos y muy cómodos”, indicó, haciendo hincapié en la nula presión que siente la terna al momento de pisar el césped del José María Minella.

Para luego anexar, tranquilidad mediante, que “nos ocurre algo muy distinto cuando somos visitantes. Acá te hablan bien y afuera te dicen cosas que no se pueden reproducir. Lo mínimo, 'callate que te rajo'. Con el silbato te meten en tu propio arco”.

Comentá la nota