Tomada niega pelea con Moyano y pide a gremios responsabilidad en las paritarias

El titular de la cartera laboral buscó descomprimir la tensión con Moyano. En la cúpula de la CGT admiten que la relación con el Ejecutivo está muy desgastada

Ratificada su continuidad al frente del Ministerio de Trabajo en la nueva gestión que iniciará Cristina Fernández el próximo sábado, Carlos Tomada comenzó ayer mismo a dar forma a uno de los principales desafíos que enfrentará en los próximos meses: apaciguar los ánimos sindicales en el contexto de la conflictiva relación entre el jefe de la CGT, Hugo Moyano, y la Casa Rosada. Con ese objetivo, Tomada buscó bajar los decibeles del creciente tono confrontativo en el vínculo con el camionero y rechazó que existan diferencias que motiven un quiebre en el respaldo de la cúpula cegetista a la Presidenta.

“No he escuchado a ningún sector del movimiento obrero que haya expresado su disconformidad con el rumbo que se sigue”, aseguró el titular de la cartera laboral y pidió “no buscar donde no hay un conflicto o una tensión mayor”. Las afirmaciones de Tomada marcaron cierta contradicción con la visión de importantes referentes sindicales, que en los últimos días admitieron que la relación del sector con el Gobierno no atraviesa su mejor momento. Incluso, en la reunión del consejo directivo de la central obrera del jueves pasado, hasta el propio Moyano admitió frente al resto de la dirigencia que el vínculo con el Gobierno es “prácticamente irreconciliable” y juzgó que la Presidenta había decidido privilegiar el diálogo con los sectores empresarios.

El malestar con el Ejecutivo provocó, además, que Pablo Moyano, el hijo mayor del jefe cegetista, amenazara el lunes con la salida del sindicato de Camioneros de la estructura de la CGT, lo que implicaría la renuncia de su padre a la jefatura de la entidad.

Paritarias

Con ese telón de fondo, Tomada apostó a descomprimir la tensión con los gremios y hasta desautorizó la versiones que en los últimos días enfatizaron que el Gobierno buscaría imponer un tope de 18% para los aumentos salariales de 2012, un rumor que también generó cuestionamientos entre la dirigencia sindical. “En los últimos años ha funcionado una suerte de pacto social implícito, que es lo que dio sustento y marco a la negociación colectiva”, indicó el funcionario y remarcó que “a nadie se le ocurriría otro mecanismo que no sea el de las negociaciones paritarias para dirimir” los aumentos. Al respecto, pidió “no ponerle voltaje” a las supuestas diferencias por las subas salariales porque, según dijo, aún “faltan cuatro meses para que empiecen” la mayoría de las negociaciones.

“Las paritarias transcurren, ocurren”, señaló y al ser consultado sobre la posibilidad de un techo de 18%, consideró que “algunos hablaron de ese número, y está muy bien, cada uno va fijando posiciones (porque) es el juego que se da todos los años” en las negociaciones.

En un claro mensaje a la dirigencia cegetista, Tomada también ratificó su confianza en la “responsabilidad” de los gremios al momento de discutir los aumentos y evitar una espiral entre precios y salarios.

Por otra parte, el titular de la cartera laboral rechazó que Cristina esté en contra de la propuesta de participación de los trabajadores en las utilidades empresarias que alientan los gremios y consideró que solo se trata de “diferencias en su metodología de implementación”.

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