Vecinos del asentamiento aseguran que desde el Municipio y desde ARSA no tienen la voluntad de brindar un servicio básico para la vida humana.
En ese sentido, Jaquelina Cárdenas, referente de los pobladores del asentamiento, aseguró que acordaron una reunión con el intendente Abel Baratti que se concretaría el jueves por la mañana. Sin embargo, según sostuvo la mujer, al llegar al lugar de la cita se encontraron con que en represtación del Municipio habían acudido el secretario de Gobierno Darío Bravo y el director general de Administración Legal y Técnica, Ricardo Apcarián. Mientras que también estuvieron presentes autoridades de ARSA.
Cárdenas, por su parte, aseguró que el día anterior habían hablado con Bravo y con Raquel Morales, jefa de servicio local de la empresa prestadora del servicio, quienes les habían indicado que en el encuentro discutirían sobre la forma de pago que se implementaría cuando estén finalizadas las obras. Pero todo fue muy distinto en la reunión, ya que les informaron que no se realizarán trabajos algunos en el lugar sin la previa autorización del dueño de las tierras.
“Esto es una burla, parece que no toman dimensión de lo grave de este problema, en el barrio hay chicos y ancianos, se trata de una situación muy delicada, esto puede derivar en muertes, con una mala higiene que provoque serias enfermedades”, sostuvo la mujer, quien dijo que se volvieron con las manos vacías y con un gran desconsuelo.
Asimismo, remarcó que notó una falta absoluta de voluntad. “Da la impresión de que prefieren no afrontar gastos a que la gente se muera”, sentenció Cárdenas, quien a su vez recordó que son 70 las familias que se encuentran en esas condiciones de insalubridad hoy en la toma Los Sauces.

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