Todos los caminos conducen ¿a?

De la boca para afuera todos dicen que es temprano para hablar de candidaturas, pero no hay uno que lo piense en serio. Lanzados como autitos de Scalextric (¡qué antigüedad!), giran y giran siempre por los mismos carriles y cada tanto uno se despista. Pero vuelven. Todos vuelven.
Porque esa sí es una constante en la historia política argentina de los últimos tiempos: la capacidad de reciclaje de dirigentes vilipendiados, atributo mágico dado el tenor de las acusaciones, muchas veces probadas, de las que son objeto y que, sin embargo, saben licuar en el mar del olvido social para reposicionarse como si tal cosa. A izquierda y derecha, o cambiando una por otra sin ponerse colorados. ¿Qué no se dijo de Menem? Igual le alcanzó para ser primera fuerza en 2003; ¿qué no se dice de Néstor Kirchner?, pues volvió a liderar encuestas. La oposición bien, gracias, comiéndose entre sí con toda devoción.

Varias encuestas en estos tiempos corroboran el aserto. Federico Aurelio, de la consultora Aresco, dice que hubo tanta expectativa insatisfecha con los opositores, que terminaron mejorando la posición del oficialismo. Julio Cobos se diluye en sus contradicciones, y un par de medios norteamericanos avalan el giro hacia no entienden bien dónde.

N&P conversó del tema con Mariel Fornoni, directora de Management & Fit.

Noticias & Protagonistas: ¿Cómo vienen los escenarios para el 2011?

Mariel Fornoni: Hasta el momento, la intención de voto da a Néstor Kirchner un 20% aproximado, y el resto se disgrega bastante. La encuesta que hicimos, tanto la espontánea como la sugerida, arroja: Cobos, 14%; Alfonsín, con 10%; Macri, De Narváez, Reutemann, Duhalde y Solanas, 8%; Carrió más atrás, con 5%; Rodríguez Saá, Solá y Das Neves más atrás todavía. Recién en escenarios de ballotage Kirchner aparece perdiendo en todos, en algunos con mayor diferencia, con ventaja para Reutemann (57 a 37). El más peleado es con Duhalde, con diferencias de 3 ó 4 puntos.

N&P: ¿Es sólido el repunte de Kirchner?

MF: Habría que reconocer que recuperó imagen, pero sigue teniendo números

negativos importantes, rondando el 50%. Lo ayuda el hecho de que no hay alianzas electorales firmes, tampoco entre los candidatos alternos del PJ. Claro, el escenario es muy cambiante, y hoy hablar de 17 ó 18% contra 14% no orienta mucho. Queda un 25% todavía expectante, sin posición cierta para ningún lado.

N&P: No obstante, da la sensación de que la elección puede dirimirse entre justicialistas. No hay mucho espacio por afuera.

MF: Tienen ventaja en principio, pero nosotros medimos a Cobos y en particular muy bien a Ricardo Alfonsín, caso llamativo, porque siempre mantuvo buena imagen pero ahora parece que pasó a transformarla en votos posibles.

N&P: El hecho de que Ricardo Alfonsín tenga chances de alcanzar el 56% proyectado en segunda vuelta, parece increíble. De todos modos Kirchner tiene consolidado entre un 36 y 38%, uno de los pisos más fuertes. En ese sentido es notable, porque a nivel de mass media no tiene una que le juegue a favor.

MF: Es verdad, Néstor Kirchner es el único que tiene votos consolidados. El resto está un poco a la expectativa, no hay liderazgos en ningún espacio. El ex presidente sí lo tiene y hay que tener en cuenta que, llegado el caso, si no fuera candidato y lo reemplazara Cristina o Scioli, esos votos los seguirían.

N&P: ¿Daniel Scioli puede quedar como presidenciable?

MF: No lo medimos porque el objetivo era Kirchner. Lo que vemos es que esos votos se transferirían directamente, más allá de que el voto duro sea para Néstor. No sé si Scioli captaría independientes, no lo parece hasta hoy, pero habría que confirmarlo.

N&P: ¿Cómo es la situación de Elisa Carrió?

MF: Viene recuperando lentamente. Ella tuvo una media constante, pero la perdió en los últimos tiempos. Coincidió que en el momento en que la gente castigaba el estilo confrontativo de los Kirchner, se encontró con Carrió que, aun en la vereda de enfrente, hacía lo mismo: pelear. Eso le hizo perder muchos puntos que hoy de a poco va recuperando.

N&P: Es que con esa actitud Carrió terminó siendo funcional a los Kirchner.

MF: Esto pasó hace unos cinco o seis meses, que fue cuando la gente lo percibió. Desde el inicio de las sesiones en el Congreso, la pelea permanente con el Gobierno y hasta con los demás partidos llevó a que la gente la castigara.

N&P: La sorpresa, entonces, es Ricardo Alfonsín…

MF: Diríamos que sí. Repito: él tenía buena imagen, la gente lo valora en función de atributos personales, de trayectoria, honestidad, es con lo que se lo asocia; pero no se traducía en votos, o en todo caso no más allá de la provincia de Buenos Aires. Además una cosa son las legislativas, otra la presidencial, donde lo que vale es la gestión y en eso él no tiene créditos para demostrar. Sin embargo avanzó mucho si se tiene en cuenta que paralelamente retrocedió Cobos.

Muchos dirigentes de segunda línea están haciendo las mismas especulaciones. Hubo un tiempo en que en la política argentina todos los caminos conducían a un par de destinos posibles; hoy la realidad demuestra que estos caminos, borgianamente, se bifurcan en varios senderos.

El “efecto Maradona”

Sin entusiasmo, en Estados Unidos se reconoce el mejoramiento de las expectativas electorales de Néstor Kirchner. El periodista Matthew Boffett (Wall Street Journal), habla de un “resurgimiento político del matrimonio presidencial”, favorecido a su criterio por un repunte económico, la que llama “oleada de nacionalismo por el Bicentenario”, y por los triunfos de Argentina en el Mundial de fútbol (previo a Alemania). En paralelo, fustigó a una oposición a su criterio demasiado dividida, que permite que la gestión de Cristina Fernández obtenga 31,5% de adhesión, nueve más que en septiembre de 2009.

Politólogos como Mark Jones, de la Universidad Rice, escribió en medios: "Néstor Kirchner sienta las bases para ser presidenciable en 2011; sus posibilidades de victoria podrían estar cercanas al 50%. Esta cifra habría rondado el 10% un año atrás". Lo explica por el aumento en las asignaciones familiares, más crédito para vivienda y automotores, y la distribución de laptops en escuelas primarias. Además, claro… de los triunfos en el Mundial. Una muestra clara de subestimación social.

Comentá la nota