TODO LO QUE NO SE VIO

Como es costumbre, adnciudad.com está atento a los detalles que suelen pasar desapercibidos en la política porteña. Este jueves Mauricio Macri concurrió a la Legislatura porteña y hubo de todo, como en botica. Lo bueno, lo malo, lo gracioso y lo llamativo, todo en esta nota. Pasen y lean.

Este jueves Mauricio Macri abrió el primer período de sesiones ordinarias de la Legislatura porteña de su nueva gestión (el quinto en total) y hubo un notable esfuerzo porque la organización fuera impecable. Excepto por algunos detalles de ubicación, el acto fue ordenado y prolijo.

En ese sentido, se pudo ver a la flamante presidente de la Legislatura, María Eugenia Vidal, muy conforme con el funcionamiento de la sesión, como así también al vicepresidente primero, Cristian Ritondo. Ambos, cumplieron con sus roles y acompañaron a Macri en el estrado, luciendo demasiado serios para lo que nos tienen acostumbrados. "Es un momento complejo, no hay que tomarse las cosas a la ligera", se les escuchó decir al pasar.

El Salón Eva Perón comenzó a colmarse de embajadores, ministros, legisladores, funcionarios y secretarios del Palacio Legislativo que se encontraban y saludaban. Los primeros en llegar, cerca de las 8:15 hs. fueron los legisladores Enzo Pagani, el rabino Sergio Bergman, Carmen Polledo, Roberto Quattromano, secundado por sus asesores y Jorge Garayalde, con el estilo que lo caracteriza: saco beige, camisa rosa y jeans. Otro legislador que optó por jeans fue Oscar Zago, quien dejó la elegancia en su casa y no dudó en abalanzarse sobre los triples de miga.

El Jefe de Gobierno no llegó puntual pero es la primera vez (a partir de la gestión del PRO) que un acto de estas características se retrasa tanto, frente a lo cual adujo que "había diputados que estaban en camino y no podían llegar por los problemas de tránsito".

El catering fue excelente y reunió en su torno a diputados y funcionarios como Néstor Grindetti, Diego Santilli, Hernán Lombardi, Guillermo Montenegro y Esteban Bullrich, entre otros ministros de la Ciudad que pudieron disfrutar algo que compensara un poco el tener que haber madrugado tanto.

Sin duda el diputado de la oposición de mejor humor este jueves era Julio Raffo (Proyecto Sur), quien ni bien llegó al Palacio legislativo no se cansó de saludar alegremente a todo aquel que se le cruzara.

En el otro extremo hubo varios legisladores que a cara de perro enfrentaron a los medios para realizar airadas críticas hacia el Jefe de Gobierno. Se pudo ver a Dante Gullo, Francisco Nenna y Juan Cabandié hablando con el periodismo, incluso antes de escuchar a Macri. Cabandié ni siquiera había podido desayunar o, por lo menos, eso pareció dado que devoró la medialuna que le acercó su jefa de prensa.

Gabriela Michetti también estuvo presente en la Legislatura pero ni bien concluyó el discurso de Macri partió raudamente hacia el Congreso de la Nación, donde luego soportó las críticas de Cristina Kirchner a su jefe político.

Fabio Basteiro también dialogó con la prensa sin separarse de su mochila ni un instante, es que lo acompaña a todos lados.

Pasó absolutamente desapercibido el cumpleaños de Aníbal Ibarra, pero no ocurrió lo mismo con el de Victoria Morales Gorleri, a quien felicitaron sus compañeros de bloque y diputados de otras fuerzas.

Dentro del recinto no hubo mayores inconvenientes aunque Vidal debió pedir silencio a raíz de los gritos de Tito Nenna dirigidos al Jefe de Gobierno. Una muestra clara de que el comportamiento de algunos diputados deja mucho que desear.

Sorprendió ver a un pálido Oscar Moscariello pese al triunfo de Boca por la Copa Argentina de este miércoles. Es que aún no se repone del virus que lo atacó en el viaje a Venezuela que realizó como Vicepresidente del club xeneise y por el cual estuvo internado cinco días por un cuadro de deshidratación.

Una vez que Macri ingresó al Salón Eva Perón nuevamente después de su discurso, los diputados del PRO hicieron lo propio. Sólo pudo verse de la oposición a los diputados Juan Pablo Arenaza y Adriana Montes (Bases para la Unión), lo que demuestra una vez más la afinidad política entre el bullrichismo y el macrismo.

Minutos después de finalizada la sesión, los legisladores partieron a un brunch organizado por Ritondo en el Salón Dorado. Copa va, copa viene, la Legislatura ya puede comenzar un nuevo período, ojalá sea más ordenado política y técnicamente.

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