Aunque en teoría los concejales deberían sesionar mañana para no perder la cantidad de sesiones previstas hasta esta parte del año, lo cierto es que la próxima sesión del Concejo Deliberante sería recién en agosto, es decir, luego de las vacaciones de julio.
Si bien los concejales andan alborotados por los pasillos por cómo terminarán de organizar los artículos de la Carta Orgánica para que las ordenanzas no sean contrario a los intereses de la máxima constitución local, lo cierto es que de algo no pueden quejarse: El nuevo documento supremo prevé que los deliberantes tengan un merecido descanso a mitad de año, siempre y cuando la situación social no amerite que se sesionen cuestiones por demás importantes.
De lo contrario, apenas inician las vacaciones escolares, los ediles tienen vía libre para tomarse unos días y hacer lo que consideren pertinentes para retornar a sus labores a finales de julio, aunque la realidad no pare y la ciudad, al igual que la Provincia y el país, esté afrontando múltiples dificultades que ameritan que los representantes del pueblo analicen y aporten sus miradas.
Aunque, los concejales cancelaron una sesión para reformar las concesiones costeras y para retocar, entre otras cosas, el tema de la derogación de la normativa que hace algún tiempo conformó la mal llamada “Zona Roja”. En otras palabras, si esa sesión no se hubiera suspendido, la realidad dicta que para mañana se debería dar la 12º sesión. No obstante, los ediles aducen que muchos de los temas están en comisión por lo cual habría que esperar un tiempo más para normar sobre las cuestiones vigentes.
Por otro lado, algunos se arriesgaron a decir que no hay temas tan importantes, y que no habrá problemas en sesionar recién en agosto.
Sociedad convulsionada
Aunque, en Puerto Madryn surgieron fenómenos que últimamente han preocupado no sólo a las distintas autoridades del estamento público, sino también a los vecinos que son los primeros perjudicados. Un tema que se impuso fuertemente en la agenda, es lo referido a la inseguridad que el mismo Intendente Ricardo Sastre no dudó en referirse como “hechos preocupantes” que bajo ningún punto de vista “son elementos aislados”.
Por otro lado, la economía en la zona no ayuda a llevar tranquilidad a los hogares, como así tampoco se avizora un futuro prometedor para los trabajadores involucrados con el sector pesquero.
Lo mismo con el tema de Servicoop, en donde los ediles se comprometieron a conocer las diferencias entre la realización de un ente mixto o qué alcances legales tiene la quita de la concesión. Por el momento no hay resultados concretos.
En otras palabras, nadie puede negar que no es un buen momento para despedirse de los hechos sociales justo en este momento en donde existe una convulsión social que amerita que las labores de los concejales se intensifiquen para acompañar a demandas sociales.
Comisión extraordinaria
Sin embargo, no todo está perdido, puesto que uno de los concejales que pidió extrema reserva admitió que estaría evaluando entregar un pedido en donde se le dé curso a la designación de una comisión de receso.
Esta comisión estará conformada por un integrante de cada bloque para que actúe en el caso de producirse una comisión extraordinaria. Según el edil, esto sería propicio para que si ocurre algún hecho que sea imprescindible de tratar, se pueda lograr armar una sesión de último momento. El gran inconveniente que esto presenta es que el integrante elegido deberá quedarse en Puerto Madryn, o en una zona aledaña para presentarse si se lo requiere, lo cual seguramente no caerá con un gran agrado.

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