Todavía quedan 140.000 pobres en el Gran Córdoba

Todavía quedan 140.000 pobres en el Gran Córdoba
Según el Indec, el 10% de la población del conglomerado no cubre sus necesidades básicas. El año pasado, la cifra era del 11,8%. El porcentaje de indigentes bajó al 3,4%. En Río Cuarto hay 8,4% de pobreza y 2,9% de indigencia.
Uno de cada diez habitantes del Gran Córdoba es pobre, lo que significa que en la Capital mediterránea y sus ciudades aledañas aún quedan unas 140.000 personas que no cubren sus necesidades básicas, de acuerdo a datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En tanto, la indigencia afecta a alrededor de 47.000 personas, el 3,4% de todos los ciudadanos que viven en el conglomerado del centro del país.

Esto ocurre a pesar de que en los últimos años hubo una fuerte reducción en ambos indicadores, de la mano de la recuperación económica. El 10% de la población que está bajo la línea de la pobreza actualmente representa una sensible disminución frente al 11,8% que estaba en la misma situación el año pasado y más aún en relación al primer semestre de 2004, cuando la proporción de pobres era del 48,2%. En términos reales, esto quiere decir que, en seis años, el Gran Córdoba logró sacar de la pobreza a medio millón de ciudadanos, de los cuales unos 25.000 salieron el último año.

La cifra de indigentes, en tanto, se redujo desde el 4,1% de la primera mitad de 2009, partiendo del 17,4% de igual lapso de 2004. Así, la cantidad de personas cuyos ingresos no alcanzan siquiera para alimentarse bajó en casi 200.000 en seis años (10.000 en los últimos doce meses).

En Río Cuarto, por su parte, la pobreza se ubicó a junio de este año en el 8,4%, afectando de esta manera a alrededor de 13.000 personas. Hace un año, el porcentaje de pobres era del 10,7%, aquejando a unos 17.000 vecinos. La reducción fue más fuerte aún para el caso de los indigentes, que bajaron del 4,3% de hace un año al 2,9% actual, lo que a valores concretos significa que más de 2.000 personas consiguieron salir del estrato más bajo de la escala social.

De todos modos, es importante remarcar que estos guarismos son siempre según las mediciones del Indec, fuertemente cuestionadas por economistas y analistas privados quienes aseguran que los niveles de pobreza e indigencia son mucho mayores. La razón de los cuestionamientos hacia el organismo estadístico es que la base que se toma para establecer las líneas de pobreza e indigencia son la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que también releva el Indec, y que, aseguran, no muestran los valores reales de los productos y servicios que se venden en la Argentina.

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