Por Hernán de GoñiEl estilo confrontativo con el que oficialismo y oposición están moldeando la discusión política de estos tiempos, no invita a un debate racional. Por el contrario, prevalecen las expresiones altisonantes, nada favorables para la necesaria búsqueda de consenso que demandan temas como la ley que busca elevar las jubilaciones al 82% del salario de un trabajador.
Para que la totalidad de los jubilados alcance el número mágico haría falta que el sistema jubilatorio tenga 18 millones de aportantes que destinen 28% de sus salarios brutos. Hoy ese número es de poco menos de 9 millones. Como duplicar la cantidad de empleo en blanco no es una meta factible de corto plazo y el sistema ya recibe $ 50.000 millones extraídos a la recaudación tributaria, lo que se discute no es una simple reasignación presupuestaria. Crear una ley no basta para cumplir con esta asignatura. Todavía falta sincerar todo el Presupuesto.
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