Todavía no se determinó origen de la filtración de combustibles a cloacas

Todavía no se determinó origen de la filtración de combustibles a cloacas
La comuna inspeccionó expendedoras cercanas al barrio San Pablo, pero hasta el momento no hay certezas sobre la fuente de los fuertes olores.
Comercios de la avenida Alem fueron controlados por la comuna, ARSA y DPA. Buscan el lugar dónde el combustible alcanzó la red cloacal del San Pablo.

Las denuncias de los vecinos del sector comenzaron en septiembre y fueron confirmadas tras visitas a viviendas de la zona.

A pesar de la preocupación de muchos vecinos y la realización de controles en distintos comercios, aún no se determinó cuál es la razón del olor a combustible que emana de viviendas en el barrio San Pablo. Desde la comuna informaron ayer que las verificaciones, tras los reclamos vecinales, comenzaron el 2 de septiembre.

Los primeros lugares en inspeccionarse fueron las viviendas de los denunciantes. Funcionarios del departamento de Gestión Ambiental concurrieron al barrio San Pablo y ratificaron los reclamos de los vecinos: fuertes olores a combustible provenientes de cañerías subterráneas, presuntamente cloacales.

Por ello, desde la comuna informaron a la Comisión de Calidad y Preservación de los Recursos Hídricos, dependiente del DPA, y a Aguas Rionegrinas (ARSA) para que efectúen controles propios.

Expendedoras

Por la característica de los olores, se verificaron las estaciones de servicio cercanas al barrio San Pablo. "El 21 de septiembre se llevó a cabo una inspección en la estación ubicada en Toschi y Tres Arroyos, a la cual se le solicitó la documentación exigida para poder avalar que la actividad se desarrolla bajo reglamentación. Asimismo, la estación de servicio ubicada en Pacheco y Lisandro de la Torre entregó certificados de hermeticidad y superficie, como así también los certificados de tratamiento de residuos especiales y de la Cocaprhi", detallaron desde la comuna.

En tanto que la expendedora de Alem, entre Libertad y Córdoba, debe presentar la documentación correspondiente.

Néstor Curcio, secretario de Fiscalización, sostuvo: “En primer lugar comenzaron los controles sobre el radio específicamente afectado, pero finalmente se volvió necesario ampliar el campo de acción para poder llegar al causante de estos olores”.

Sin embargo, por el momento no se sindicó a ningún comercio como el responsable de la contaminación de las cañerías cloacales.

Trabajo conjunto

Luego de informar lo sucedido, y ante la falta de precisiones sobre el lugar de las filtraciones, el Municipio, ARSA y Cocaprhi continúan trabajando en conjunto para solucionar la situación. El ente provincial realizó un recorrido por la zona afectada, siendo el sitio más sospechoso de estar provocando la contaminación la estación de servicio ubicada sobre avenida Alem debido al tipo de actividad y ubicación de la empresa -teniendo sobre todo en cuenta la pendiente del sistema de cloacas, se informó desde la comuna.

El DPA solicitó pruebas de hermeticidad de tanques y cañerías, y presentar relevamiento y mediciones de gases y líquidos combustibles. Según lo manifestado por la petrolera YPF los ensayos respondieron adecuadamente a los parámetros normales, pero quedó pendiente la entrega de documentación que lo verifique. No obstante, se le solicitó a la estación de servicio que verifique la ausencia de algún pasivo ambiental alrededor de los tanques de combustible que pueda haber originado la contaminación de las cañerías.

Por último se efectuó un muestreo de la cámara decantadora de naftas y aceites y del freatrímero, cuyo resultado aún no fue oficializado.

ARSA, por su parte, está realizando tareas de ventilación en el sistema cloacal de manera periódica a fin de evitar la acumulación de gases explosivos y disminuir así el riesgo de accidentes. La tarea es supervisada por Gestión Ambiental.

También controlan talleres mecánicos

Constataron que no derramen líquidos a la red cloacal.

La comuna y los entes especializados involucrados en la averiguación de la fuente de contaminación, apuntaron a las expendedoras de combustible. Sin embargo, se están inspeccionando los talleres mecánicos del barrio San Pablo, según informaron desde el municipio.

Hasta el momento, fueron dos los talleres controlados y hubo una tercera inspección, en un lavadero de autos. En ninguno de ellos (ubicados en calles Roca, 9 de Julio y la avenida Alem) se detectaron situaciones que pudieran relacionarse con la problemática denunciada por los habitantes del sector.

De todos modos, Gestión Ambiental notificó a los dueños sobre la prohibición de verter combustibles o similares a la red cloacal.

Por último, personal de DPA junto con funcionarios municipales, realizaron un mapeo marcando los talleres de la zona y coordinaron inspecciones conjuntas de aquellos que no fueron visitados aún, con la finalidad de encontrar el punto.

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