Tan polémico como siempre, el periodista y escritor Martín Caparrós se mostró crítico con algunas acciones del gobierno nacional y no titubeó a la hora de calificarlos.
De paso por la ciudad, donde presentó en el marco del ciclo Verano Planeta el libro "Argentinismos", el periodista confiesa que se "regodea" de sus "amigos progres kirchneristas" que no pueden justificar algunas acciones de este gobierno.
- ¿Cómo surgió Argentinismos?
- Yo quería sintetizar de algún modo lo que había estado observando, escribiendo o contando en diferentes medios en los últimos 7 u 8 años y tenía un gran cantidad de cosas por decir, pero me faltaba una estructura para que eso funcionara. Y así fue como se me ocurrió la idea esta de organizarlo por Argentinismos en el sentido de palabras que se usan en el país o que, usadas en otros lugares tienen un sentido particular en Argentina. Y eso me permitió darle una estructura al libro porque casa uno de sus capítulos es el desarrollo de alguna de estas palabras: democracia, setentismo, peronismo, kirchnerismo, elecciones, o sea, todos los grandes temas de los últimos años.
- ¿Qué opina del uso que hace la Presidenta o Presidente de los términos Argentinos/argentinas?
- Primero quiero decirte que a mí me gusta decir Presidenta, me parece que si se dice médica debe decirse Presidenta. Aprovechemos que tenemos un idioma un poco descuidado en el sentido de que está despegado de las academias y que por lo tanto puede variar. Aprovechemos eso para no mantener esos arcaísmos que hay títulos que solamente se dan en masculino. Pero inversamente me parece como una sobreactuación lo de todos y todas y argentinos y argentinas porque no es necesario. Se entiende que el masculino plural engloba a todos porque es así como la lengua lo utilizó durante los últimos 5 siglos. Si estás radicalmente en contra de eso, decí argentinas y postulá que el que engloba a todos es el femenino plural. Hacé una hipótesis, decí que el principio originario es femenino, que la madre tierra, que todos somos mujeres en algún punto, inventate algo y sé radical. Pero decir eso es hacer hincapié en una pavada y pensar que eso cambia radicalmente vaya a saber qué.
- ¿Por qué dice que los Kirchner son cambiantes?
- Primero, hago un recuento de algunos ejemplos de puntos muy significativos de la política kirchnerista que cambiaron de negro a blanco a lo largo de estos 8 años, y me sorprendió que fueran tantos y tan decisivos. El tema de la asignación universal que es el gran emblema de este gobierno, hasta hace 3 años se decía que no había que darle plata a la gente porque se hace asistencialismo, lo decía Alicia Kirchner. O el tema de los subsidios que fue uno de los grandes ejes de la política económica del kirchnerismo que inventaron ellos. Había 2 mil millones de pesos de subsidios en el 2003 y 75 mil millones en el 2011. Durante su gobierno existió realmente y ahora de pronto lo denuncian como si fuera el enemigo enmascarado el que hizo esa política siniestra. Lo mismo con el matrimonio gay que se opusieron durante varios años y terminaron aprobando. También con el aborto que durante los primeros años hicieron alguna serie de reglamentaciones por la que no se podía hacer y parecía que se iba a discutir pero que desde que asumió Cristina Fernández no se habló más. Lo mismo con el grupo Clarín que primero era el gran aliado y después el diablo en cuatro patas. Con el petróleo también pasó igual, que primero dieron contratos para todos y ahora descubrieron que nos estamos quedando sin reservas y eso cuesta muy caro en dólares, y así sucesivamente. Si tendés a mirar es extraordinaria la cantidad de temas que se dieron vuelta. Es raro, que se hagan cargo porque si alguna vez lo harían podrían explicar por qué son tan dinámicos.
Malvinas y demás
- Y con la política que se está llevando adelante con el tema Malvinas, ¿qué opina?
- Bueno, en algún punto es como una pavada. Querría ser más módico mi comentario pero hay un punto en el que no se puede. Cuando Cristina Fernández dice que hay que evitar una escalada de violencia en el Atlántico Sur y demás, al mismo tiempo y en el mismo discurso agrega: nosotros nunca vamos a tomar ninguna iniciativa violenta en Malvinas. Aclaró que no íbamos a hacer nada violento en Malvinas. Es decir que una de las partes no va a ejercer la fuerza y Gran Bretaña tampoco porque tienen lo que quieren. Entonces quién puede hacer una escalada violenta si hay dos partes que no quieren pelearse, es muy difícil, para empezar. Para seguir al día siguiente el ministro de Defensa sale y dice que si los ingleses llegan a invadir Malvinas nos vamos a defender. Es el ministro y alguien debería preguntarle por qué maneja esa hipótesis, si tiene datos que le permiten pensar que hay alguna posibilidad que los ingleses estén por invadir el territorio continental. Es un delirio de un tarado, pero resulta que ese señor es ministro de Defensa, entonces si lo dice él tiene que hacerse cargo y explicar a la ciudadanía qué planes y provisiones ha tomado para oponerse a esa invasión que él mismo anuncia. Es todo un delirio y a nadie le importa. Nadie dijo el ministro de Defensa está chiflado porque habla de una invasión al territorio continental argentino que nunca figuró entre las hipótesis del Reino Unido. Toda esta política es como una sucesión de tonterías con el debido respeto de las figuras que las cometen.
- ¿Cree que este año será difícil para el gobierno nacional debido, sobre todo, a los temas salariales?
- Vamos a ver cómo avanza. Hay como demasiados factores impredecibles. Hace 20 días la sequía era una amenaza grave que ahora bajó porque llovió. Estamos en el siglo XXI pero dependemos si llueve o no, cosa incontrolable por excelencia. Este es uno de los grandes fallos de la Argentina de los últimos 20 o 30 años, que se volvió a poner en una situación de que dependemos si llueve o no en vez de encontrar un tiempo en el que tengamos un poco más de autonomía para ir planificando nuestros destinos. Pero bueno, por suerte llovió así que va haber un poco menos de malaria. Sí, evidentemente tendremos dificultades porque por más que algunos digan, no estamos fuera de la recesión mundial. Pero no sé hasta qué punto eso va a tener como resultado un clima de cierta agitación social real o de murmullo que es lo que hacemos los argentinos.
- Precisamente desde el Gobierno se aduce que hay mucho murmullo y que la realidad es buena, pero hace pocos meses fueron las elecciones y da la sensación que hay relaciones rotas ¿qué opina al respecto?
- Hay que ver también quién tiene esa sensación que muchas cosas han cambiado y para eso habría que ver también por qué el kirchnerismo fue votado de esa manera. Yo de algún modo inconfesable que estoy confesando me regodeo y disfruto del hecho de que amigos progres que decían que el kirchnerismo era de tal o cual manera, tuvieron que enfrentarse en los últimos meses con la actitud que tuvieron con las mineras, con la represión, con la ley antiterrorista que promulgaron. Todas cosas que para esos progres son difìciles de soportar y que seguramente minan su entusiasmo kirchnerista. Pero no creo que sean ellos el grueso de la votación. Hay algo que a mí me pareció muy interesante cuando fue la elección de octubre en la provincia de Buenos Aires, que fue el único lugar donde hubo la posibilidad de votar al kirchnerismo de dos formas distintas. El voto de Scioli, del kirchnerismo peronista, del aparato, del clientelismo, obtuvo el 55%. Mientras que el kirchnerismo progre de Sabatella tuvo el 6%. Entonces los pesos relativos de uno y otro quedaron muy bien establecidos. Efectivamente en estas últimas semanas el kirchnerismo progre sufrió más de una cachetada, pero no es cuantitativamente importante dentro del apoyo general. Ahora lo que está por verse es si estos ajustes o problemas salariales que se anuncian tienen un efecto o no.


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