Los militantes intentan buscar consuelo entre ellos.Con lagrimas, aplausos y gritos de “Viva Néstor”, el peronismo juninense le rindió un sentido homenaje al ex Presidente. Más de una centena de militantes y dirigentes se congregó en la Plaza de las Fuerzas Armadas para despedir desde Junín al líder político, que a partir del año 2003 torció el rumbo del país.
Con la convicción de apoyar “ahora más que nunca” a la Presidenta de la Nación, los militantes intentaron buscar consuelo entre ellos. En grupos, de a uno, o con amigos, fueron intercambiando puntos de vista. Tratando de encontrar en el otro la palabra para explicar tanto dolor.
Poco después de las 20, hora de la convocatoria, un centenar de personas, muchos jóvenes, - “empecé a militar por Néstor”, decían-, estaban listos para rendirle homenaje a su líder político, y en quien se tenían puestas todas las esperanzas para el 2011. Porque más allá de la confianza en Cristina, todos veían a Kirchner como el candidato a la presidencia.
Los dirigentes se confundían entre los militantes comunes, la Juventud Peronista desplegó su bandera, y lo mismo hicieron desde otras agrupaciones, como el Movimiento Evita. Tras algunos minutos, y con ese sector de la plaza colmada, los referentes del peronismo local caminaron hasta el monolito para tomar el centro de la escena.
El encargado de hablar fue el presidente del Consejo del Partido, Héctor Azil, quien conmovido y con pocas ganas de hablar dijo que era el momento de estar junto a la Presidenta, de no permitir que baje los brazos.
“Que no se empiecen a acercar a la Presidenta quienes digan que hay que aflojar tensiones, que hay que contemporizar con las corporaciones”, señaló.
Además Azil, con un nudo en la garganta, aseguró que “murió un hombre íntegro, de grandes convicciones, y nosotros no dos dimos cuenta que se estaba matando y no hicimos nada para ayudarlo”.
Después de esto se hizo un eterno minuto de silencio, tras el cual los aplausos y el “Viva Kirchner”, “Viva Néstor”, sonaron por varios minutos. A capela y como pudieron, los militantes cantaron el Himno.
Sonia Visser, titular de UPCN Nación, con fuerza y con el llanto contenido, pidió no abandonar la lucha por el modelo, y a seguir dándole fuerzas a la Presidenta.
Nadie quería irse de la plaza, como si ese simple acto significara aceptar lo que nadie quería, que el principal referente del movimiento comenzado en el 2003 había muerto.


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