El pasado viernes se logró un paso trascendental en el proceso de integración para la provincia argentina de San Juan y la Región de Coquimbo. Después de 70 años, sus autoridades consiguieron que los mandatarios de ambas naciones autorizaran el llamado a licitación del Túnel Agua Negra, que se ubicará en la cordillera de los Andes.
Sin embargo, tras conseguir la integración física, ahora la preocupación se centra en si el gobierno trasandino se abrirá a la posibilidad de aminorar las trabas comerciales que actualmente mantiene.
Cabe destacar que Argentina comenzó hace un tiempo a establecer restricciones a las importaciones, medidas que se vieron con mayor notoriedad en febrero, cuando decretó que todas las internaciones de bienes debían ser autorizadas por el Gobierno. En abril, en tanto, se ha señalado que entrará en vigor una medida similar para la importación de servicios.
De hecho, ad portas de la visita que la mandataria de ese país, Cristina Fernández, realizara a La Moneda, donde se reunió con su par Sebastián Piñera, una delegación chilena encabezada por el embajador en Argentina, Adolfo Zaldívar, viajó a Buenos Aires para reunirse con el secretario de Comercio Interior transandino, Guillermo Moreno. La cita tenía como objetivo precisamente plantearle la necesidad de establecer reglas claras y la estandarización de los procesos de control de las importaciones.
Según trascendidos, el embajador hizo saber la preocupación que existe en el empresariado nacional por esta situación y se solicitaría a nuestros vecinos que tuvieran un tratamiento similar al establecido con las anteriores políticas de control comercial con los envíos, es decir, una revisión caso a caso de cada operación.
El embajador Zaldívar señaló a El Día que las restricciones de la nación trasandina son un problema que mantiene no sólo con Chile, sino también con Brasil y Uruguay. “Ellos tienen una política distinta a la nuestra, privilegian su industria nacional y nosotros tenemos una política muy abierta. Eso nos ha llevado a que tengamos un comercio muy favorable a Argentina, con casi 3 mil millones de dólares de diferencia. Somos el socio comercial que le entregamos el mayor superávit a su comercio”, precisó.
Por esta razón, sostuvo, “es que reclamamos o planteamos que deben tener un trato preferente con las exportaciones nuestras”.
Para lograr esto, indica, han sostenido conversaciones a todo nivel. Los resultados de ella, asegura son que “el año pasado logramos superar los problemas y espero que este año ocurra lo mismo”.
Respecto a si se mostraron dispuestos a la posibilidad de eliminar estas trabas, indicó que “espero que se abran a considerar esta nueva realidad, sobre todo si vamos a ir a una tarea de integración productiva tiene que haber cosas coherentes en ese sentido”.
Daniel Mas, presidente de la Corporación Industrial para el Desarrollo de la Región de Coquimbo (CIDERE), manifiesta que esta integración se irá consolidando en el tiempo. “Los privados creemos que es tremendamente importante, en paralelo, ir creando lazos de comercio y que hay un intercambio real con nuestras regiones vecinas, ya sea con Mendoza, Córdoba o San Juan”.
Cuenta que hace un par de semanas estuvieron en San Juan reunidos con empresarios “y creemos que hay hartas posibilidades de negocios. San Juan está despertando a la minería, Chile sabe de estas materias. Tenemos tratados con más de 50 países en el mundo que ellos no tienen. Ostentan bastantes avances en la energía solar, nosotros en la eólica, es decir, podemos ser complementarios, además, la historia nos une mucho y dependerá de nosotros ser capaces de aprovecharlo”, precisó.
En cuanto a si estas trabas podrían entorpecer este camino de relaciones comerciales, expresó que “me da la impresión que ellos van por otro camino, han elegido su producción interna.



Comentá la nota