El litigio abre también una controversia respecto a si el cargo jerárquico que el funcionario posee en el Estado provincial le otorga ventajas frente a otros permisionarios de servidumbres.
La DPV mantiene una estrecha relación con la distribuidora de gas en la provincia por la cantidad de obras que se han realizado y se realizan en conjunto. Teniendo en cuenta este vínculo, la controversia tendría que dilucidarse con la renuncia de Giai a su cargo. Todo con el único propósito de evitar presuntos arreglos inconvenientes en su gestión, que pudieran generar beneficios que no le corresponden por el alto cargo que ocupa en la administración pública.
Código.
El Código de Etica Pública que rige para los funcionarios públicos en este país es muy claro al respecto. En defensa del interés general, exige a quienes ejercen la función pública que preserven su independencia de criterio y eviten verse involucrados en situaciones que pudieran comprometer su imparcialidad. Es deber inexcusable del funcionario público mantener una conducta decorosa y digna y no utilizar las prerrogativas del cargo para la obtención de beneficios personales, referidas a las limitaciones en la aceptación de beneficios o regalos y la identificación de situaciones que pudieran configurar impedimentos funcionales.
La problemática privada planteada entre el titular de la DPV y Camuzzi, al parecer, se encontraría incursa en una situación similar. Claramente, Giai podría obtener una posición ventajosa frente a otros permisionarios de servidumbres por la cercanía de negocios conjuntos que tienen la DPV y Camuzzi.
El escrito.
La intimación a la distribuidora de gas natural lleva las firmas de Delia María Giai y Horacio Luis Giai. Ambos declaran tener las suficientes facultades en su carácter de propietarios, así como lo hiciera recientemente otro miembro de la familia, Raúl Bernardino Giai (el 16 de mayo último). Según el escrito, que tiene el patrocinio jurídico de Nicolás Santiago Aguerre Poehls, han intimado a Camuzzi Gas Pampeana al pago de servidumbres impagas en el inmueble rural ubicado en el departamento de Conhelo y Chapaleufú de La Pampa (nomenclatura catastral en la Sección I, Fracción B, Lote 24, Parcela 12).
La intimación llegó por vía de un documento solicitando el cumplimiento efectivo del pago correspondiente a la indemnización en concepto de servidumbres administrativas de gasoducto e instalaciones complementarias, ocasionada por el paso del ducto por el inmueble de referencia en concordancia con la normativa vigente.
Reajuste.
Como consecuencia de ello peticionaron que se realice el reajuste correspondiente abonando la totalidad de las sumas adeudadas en concepto de capital, actualización del canon anual, con más los intereses debidos a la fecha (agosto último). Asimismo, solicitan que se establezca un nuevo convenio por servidumbre a los efectos de que rija la relación entre las partes a futuro.
El escrito dice que "se realice el pago de la indemnización por servidumbre que pudiere corresponder, sosteniéndose en tal caso de parte del propietario que nada más tiene que reclamar por tal concepto durante el lapso de tiempo pautado para que tenga vigencia dicho acuerdo".
Con el fin de que se le otorgue el efectivo cumplimiento se le dio a la multinacional, cuya casa matriz está en la ciudad Autónoma de Buenos Aires (calle Alicia Moreau de Justo 240, 3º Piso), 10 días de plazo, bajo pena de apercibimiento, mediante la intervención al Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) en La Pampa.
¿No es incompatible sugerir un nuevo contrato de servidumbre cuando se ocupa un alto cargo público en una institución estrechamente vinculada a los intereses de la multinacional gasífera? ¿No es posible que se pudiera obtener ciertos privilegios a la hora de la firma, por desempeñarse aquél en tal función pública? Todo indicaría que el funcionario debiera apartarse de su cargo hasta que la solución pecuniaria finalice por las fuertes sumas involucradas.
El 2 de mayo, LA ARENA publicó que Giai y el empresario Omar Jubete (cuya firma acapara la gran mayoría de las obras viales de los últimos años) no sólo comparten el arquitecto sino que las máquinas de la constructora hicieron el movimiento de suelos para que el funcionario construyera su nueva casa. Giai nunca se preocupó ni en aclarar, desmentir o afirmar este hecho.
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