Por Martín Bidegaray.Miguel Galuccio presentó un programa para desarrollar áreas petroleras. Pidió aportes al sector privado en un encuentro de empresarios, y planteó: “Créanme que yo voy a defender su inversión”.
La confiscación de YPF y un decreto posterior con un nuevo marco regulatorio para el sector hicieron que el país no sea visto con simpatía por inversores internacionales. Galuccio pareció entenderlo. “Les digo que están bienvenidos a trabajar en este país ”, explicó. Y si alguna empresa teme correr la suerte de Repsol (a la que le quitaron YPF), Galuccio les enfatizó que “como líder de la empresa líder petrolera, créanme que yo voy a defender su inversión”.
Con representantes de petroleras estadounidenses como Exxon y Chevron mirándolo, Galuccio les auguró futuros entendimientos. “Existe un país con condiciones para salir adelante con este gran desafío y tenerlos a ustedes como socios. Tenemos lugar para operadores, operadores como Chevron, para otras compañías internacionales que de alguna manera se asocien a la fortaleza que YPF tiene y el país tiene”, manifestó.
YPF tiene un 39% de la producción petrolera argentina, un 32% del gas y casi un 60% de la venta de naftas. Es una compañía que factura 13.000 millones de dólares.
“N ecesitamos partners (socios) estratégicos, socios tecnológicos compatibles, aquellos que traigan el equipamiento para este gran desafío”, observó el presidente de la petrolera. En las puertas de una emisión de Obligaciones Negociables (ON), señaló que “también estamos abiertos a socios financieros , aquellos que quieran invertir en este desafío”.
Cuando terminó de hablar, Clarín le preguntó a Galuccio que había querido decir con “créanme que yo voy a defender su inversión”. El ejecutivo no contestó y se le volvió a repetir la preguntar. “ Conseguir rentabilidad para los accionistas ”, manifestó, escueto. La semana próxima, expondrá ante los medios argentinos y estadounidenses cuál es su plan para los próximos años.
“Desde 2003 hubo un crecimiento de la economía del 100% que no tiene parangón con otros momentos de la historia argentina y que, de alguna manera, no fue acompañado por la evolución de la producción tanto de petróleo y gas , que declinó a un ratio de 6%-7%”, criticó Galuccio. Son los mismos argumentos con que el Gobierno justificó la expropiación de YPF.
En su trabajo anterior, la empresa de servicios petroleros Schlumberger, Galuccio pasó por Polonia, China e India entre otros destinos. A partir de su experiencia, cree que la Argentina posee los recursos naturales y humanos para ser uno de los mayores productores mundiales de hidrocarburos no convencionale s. Como aquellos que trabajaron mucho con estadísticas en inglés, a Galuccio le quedaron algunos resabios de expresiones de la cultura corporativa sajona. Por ejemplo, no habla de crecimiento de PBI, sino de GDP (iniciales de “gross domestic product” que es lo mismo, pero en inglés) o dice billones (como en EE.UU.) en lugar de miles de millones.

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