Tiroteo, choque y fuga durante una cinematográfica persecución

Tiroteo, choque y fuga durante una cinematográfica persecución
Fue en el barrio Gregorio Álvarez, luego de que la Policía identificara en un auto a un prófugo con peligrosos antecedentes y que habría estado acompañado por uno de los evadidos de la U11.
Un peligroso delincuente y un acompañante que sería uno de los evadidos de la cárcel U11, protagonizaron una cinematográfica persecución por el barrio Gregorio Álvarez que incluyó tiros y un choque. Todo terminó luego de que los dos sujetos lograran huir por la parte trasera de una casaen la que se habían refugiado.

Fuentes policiales identificaron a uno de ellos como Omar Antonio Sastre, de 34 años. Es un peligroso delincuente que tiene pedido de captura nacional y que en abril de este año ya había logrado evadir a la Policía en pleno centro.

El otro involucrado sería Roberto Wenzel, uno de los presos que el pasado 16 de julio escapó de la U11 junto a otros cinco, de los cuales tres ya fueron capturados.

La persecución comenzó en Gregorio Álvarez pasadas las 23 del martes, cuando personal del departamento de Delitos recibió el dato de que Sastre estaba en la zona en una Chevrolet Meriva.

Los hombres de la división desplegaron un operativo cerrojo en la zona, y una vez que lograron ubicarlo un móvil policial se le puso a la par para detenerlo. Sin embargo, el intento fracasó. Sastre, quien conducía el rodado, chocó el lateral del móvil y emprendió la huida.

En la persecución, el conductor abrió fuego contra la Policía, que también contestó el ataque a los tiros. Y al llegar a la esquina de El Radal y calle 19, los ocupantes de la Meriva bajaron del rodado y entraron a una vivienda.

Detrás de ellos se metieron los uniformados. “El código de procedimiento nos autoriza a ingresar a un domicilio en persecución de una persona que se encuentra prófuga de la Justicia”, explicaron ayer las fuentes policiales.

Había otras personas en el domicilio y la puerta trasera estaba abierta. Por allí se estima que abandonaron la vivienda. Primero por el patio interno y luego por los patios vecinos.

Aunque el personal de Delitos rodeó la manzana y los móviles de la cuadrícula reforzaron el cerco, no los encontraron.

Ayer continuaba la búsqueda y se esperaba la orden del Juzgado de Instrucción Cuatro para requisar la Meriva, color gris y de vidrios polarizados.

“Cuando tengamos los soportes podremos establecer si quien acompañaba a Sastre era realmente Wenzel como se sospecha, o si se trata de otra persona”, explicaron las fuentes policiales. Sobre este evadido recae una condena por robos, tanto en esta provincia como en Córdoba.

Las personas que estaban en la vivienda resultaron ser familiares de Sastre. Todos fueron trasladados hacia la Comisaría 21, y luego de ser identificados recuperaron la libertad.

Antecedentes

Los investigadores policiales calificaron a Sastre como un “tipo pesado” en el ambiente delictivo, con larga experiencia en fugas y antecedentes penales por asaltos en Neuquén y San Juan. Según las fuentes, en el ambiente le dicen “el Loco”.

Desde San Juan fue trasladado hasta la U11 de esta ciudad para estar más cerca de su familia. Pero en julio de 2011 se escapó y desde entonces está prófugo. Huyó luego de acceder a una salida transitoria autorizada por el Juzgado de Ejecución Penal de San Juan y no volvió más.

En abril de este año la Policía estuvo cerca de atraparlo cuando emprendió otra cinematográfica persecución por el centro neuquino. En esa ocasión, fue interceptado cuando salía del edificio donde alquila un departamento, en calles San Juan y Entre Ríos. Al advertir la presencia policial, se subió a su auto, un Audi A3, color azul oscuro, y se dio a la fuga.

Pese a que la Policía lo siguió y que hasta le efectuó algunos disparos que provocaron el estallido de los neumáticos, el hombre escapó a toda velocidad en su auto de alta gama, que luego dejó en La Rioja y Belgrano, donde fue rescatado por el conductor de un Renault. “Siempre se maneja con gente de soporte”, indicaron fuentes con acceso a la causa. Tiene una condena -unificada- de 18 años que finaliza en 2018 por robo calificado.

De los archivos periodísticos en la web surge que en diciembre de 2001 fue condenado a 10 años de prisión por un millonario atraco a una de las sucursales del banco Galicia, en la ciudad de San Juan.

Cuando ocurrió el hecho, en enero de 1999, ya estaba prófugo de una cárcel neuquina donde cumplía un castigo de 8 años de cárcel por otro robo a mano armada.

En agosto de 2002, fue sentenciado a cuatro años de prisión por otro asalto en la sucursal Plottier de Camuzzi.

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