Asambleístas denunciaron una supuesta "patota pro-minera que controla los accesos" a la ciudad de Andalgalá para impedir el ingreso de manifestantes que viajan a sumarse a la protesta.
"El pueblo de Andalgalá se encuentra sitiado por una patota pro minera que controla los accesos a la ciudad para evitar el ingreso de personas que intentan unirse a la lucha", acotaron en el escrito.
En este contexto, los manifestantes de Tinogasta mantienen una protesta sobre la ruta 60 y le bloquean el paso a los camiones de la minera La Alumbrera.
Los asambleístas de esa zona, además, pidieron que "Andalgalá sea liberada".
"Si no lo hace el Estado, lo hará el pueblo movilizándose en las calles de todo el país", agregaron.
Unas 30 personas mantenían un "bloqueo informativo" sobre la ruta 60, a la altura de Tinogasta, en el mismo escenario donde, la policía había usado gases lacrimógenos, perros y balas de goma para desalojar a los manifestantes (incluidos mujeres y niños) que protestaban contra la minera Bajo La Alumbrera.
El saldo del enfrentamiento fue de 24 heridos.
El "bloqueo informativo" consiste en la entrega de folletos a las personas que transitaban por la ruta, con información sobre los riesgos ambientales de la megaminería y el uso de agua en los yacimientos. No se permitió el paso a vehículos vinculados con las empresas mineras.
Vecinos coincidieron en destacar el "ambiente caldeado" en el corte tras la represión policial, que se produjo mientras estaba en la provincia el secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral.
"Acá no hay barrabravas ni violentos, nos conocemos todos, pero hay gente que quedó muy enojada, difícil de controlar", indicó el docente Juan Roger, miembro de la Asamblea de Autoconvocados de Tinogasta.
"Tienen que entender que genera mucha impotencia cuando ves que vos y tus hijos están en peligro. Nos consideran población sacrificable. Te hace estallar", explicó.

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