Dijo que es para terminar con la "falsedad de los medios"; carta al titular de Diputados
Lo primero que contó fue que le había enviado una carta al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, para que hiciera públicas las declaraciones del diplomático, con el objetivo de terminar con "la falsedad de los medios" en torno a la existencia de una presunta "embajada paralela", para hacer negocios por fuera de la Cancillería. Pero ayer el ministro de Planificación, Julio De Vido, de alguna manera, confirmó la existencia de la diplomacia paralela en Venezuela para hacer negocios con ese país.
La respuesta de Fellner al pedido de Timerman no se hizo esperar. Ayer mismo, por la tarde, le remitió por nota el pedido del canciller al titular de la Comisión de Relaciones Exteriores, Alfredo Atanasof, "en el entendimiento de que fue ese cuerpo legislativo el que resolvió la citación al ex embajador de Venezuela y el que dispuso que sus explicaciones se realicen en una sesión secreta", señaló la Cámara de Diputados, en un comunicado.
"El pedido se motiva en los innumerables comentarios que circulan en medios de comunicación desde la citada presentación, a pesar del «secreto» de las actuaciones de la Comisión", agregó Fellner.
Según Timerman, los trascendidos periodísticos hacen peligrar las relaciones exteriores de la Argentina con todos los gobiernos con los que el país mantiene un vínculo formal. "Se están usando temas de la diplomacia para beneficios corporativos", dijo en referencia obvia a la guerra que el Gobierno mantiene con el grupo Clarín.
"Hay sectores corporativos que anteponen sus mezquindades", agregó, antes de aclarar que quiere saber qué dijo Sadous para evaluar si le corresponde una sanción por haber violado la confidencialidad diplomática.
Tras indicar que lo autorizó a que declarara ante el Congreso y que no habló "ni antes ni después con él", señaló: "Luego de brindar su testimonio, algunos medios comenzaron una ofensiva, pocas veces vista, para publicar supuestos dichos brindados por el funcionario".
Preocupación
A su lado, el subsecretario de Medios y vocero de Kirchner, Alfredo Scoccimarro, asentía en silencio. "Debo confesarle que el lugar que dichos medios siguen concediendo a lo sucedido en una reunión secreta aumenta mi preocupación con el paso de los días", sostuvo el canciller.
En ese sentido, señaló que en virtud de eso "muchos países, enterados de esta situación, podrían dudar sobre la confiabilidad" de la Argentina y manifestó su preocupación al afirmar que quiere que se "conozca la verdad sobre los actos de gobierno y que éstos no sean distorsionados por intereses sórdidos de sectores corporativos que anteponen sus mezquindades a costa del bienestar de la sociedad toda".
Por todo lo expuesto, le solicitó que hiciera "público el testimonio completo tal como ha sido registrado por el cuerpo de taquígrafos del Honorable Congreso de la Nación".
"Puedo asegurarle que con dicha medida podremos minimizar el daño ya perpetrado a nuestro Servicio Exterior y tal vez, más importante aún, llevar tranquilidad a una sociedad bombardeada con información falsa, vertida con un interés avieso y mendaz", sostuvo en la carta enviada a Fellner.
Cuando los periodistas quisieron preguntarle por detalles de su denuncia o sobre las posibles consecuencias de esta "avanzada mediática" sobre la política exterior que él conduce desde hace tan sólo una semana, optó por no brindar precisiones. Se relajó un poco, no mucho, hablando sobre la cumbre del G-20, que se realizará en esta ciudad (Ver Pág. 13), y se fue del lugar hablando por teléfono celular



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