A través de su cuenta de Twitter, explicó que el viernes no se reunió con su par uruguayo, Luis Almagro, para cerrar un acuerdo debido a que el gobierno de José Mujica no acepta que científicos de ambos países ingresen a la pastera a realizar los controles.
A través de su cuenta de Twitter, explicó que el viernes no se reunió con su par uruguayo, Luis Almagro, para cerrar un acuerdo debido a que el gobierno de José Mujica no acepta que científicos designados por ambos países ingresen a la pastera a realizar los controles.
El canciller dijo que no está previsto ningún nuevo encuentro, aunque se manifestó “listo para viajar” a Montevideo si hubiera cambios. Así las cosas, la posibilidad de un monitoreo conjunto está cada vez más lejos, a menos que los presidentes destraben la situación.
El gobierno uruguayo había dado marcha atrás en el ingreso de los científicos a Botnia. Uno de los participantes en las negociaciones agregó en diálogo con Página/12 que la postura en Montevideo es tan cerrada que “tampoco acceden a que se coloquen sensores automáticos en el interior de la planta”. Es decir que el eje principal del plan de vigilancia que presentó la Argentina –que se basa en tomar muestras en el interior de Botnia-UPM, con sensores que registren los datos ambientales de manera continua– volvió a ser rechazado por el Uruguay, a pesar de que se creía que esta reticencia ya había sido superada.
Timerman dio precisiones en su cuenta de Twitter. A la mañana, después de leer los diarios, ratificó la información publicada por Página/12 y que Argentina “propone que los científicos tengan ingreso a todos los establecimientos en ambas márgenes”, un modo indirecto de confirmar que el punto donde está trabada la discusión es la entrada de los técnicos a la planta.
El canciller apeló a la ironía y admitió tener “coincidencia plena con el presidente José Mujica en sus declaraciones (de mediados de junio) al diario La República: ‘Los que van a entrar son hombres de ciencia, ni periodistas, ni piqueteros, ni políticos; va a entrar gente que entiende, va a entrar la ciencia, porque si no estamos fritos, precisamos datos’”, citó al jefe de Estado uruguayo. Más tarde, Timerman agregó: “Argentina considera que el control debe ser hecho por científicos de ambos países. Aprovechamos el fallo de La Haya y lo hacemos extensivo a todos los establecimientos en ambas márgenes.
Polémica con un blog
Horas después de que el canciller argentino Héctor Timerman expresara este domingo su repudio a un periódico de Uruguay por la aparición de comentarios sobre su persona con contenidos antisemitas, en una publicación de un blog alojado en la plataforma online del diario, fue levantada la publicación. Las expresiones, según había señalado, refieren al diálogo por el monitoreo a la planta de celulosa Botnia. “Espero que el diario no se preste a atacarme por mi religión y mantengamos cierta cordura en el debate”, sostuvo.
La denuncia del canciller remite a una nota del blog “Comentarios sobre política”, alojado en la plataforma online del diario El País, en la que se habla sobre el diálogo entre los jefes de las diplomacias de ambos países por el monitoreo a la ex Botnia y se califica a Timerman como “perteneciente al loby judeo-argentino”.
En referencia al canciller uruguayo Luis Almagro y a su forma de proceder sobre las negociaciones por el monitoreo de la pastera Botnia, el autor del blog afirmó: “Creemos que le tiene miedo al loby judeo-uruguayo recordando que Timeman es judío y perteneciente al loby judeo-argentino. Ambos lobys con una fuerte vinculación y dominados por los sionistas, que no dudan en vender sus servicios a cambio de alguna ‘facilidad’ para su comunidad”.
En este marco, Timerman denunció a El País por “avalar un ataque antisemita” y recordó que según sus reglamentos el diario “se reserva el derecho de escoger entre los contenidos que se le ofrezcan y de retirarlos sin dar razones”. “Espero que el diario El País no se preste a atacarme por mi religión y mantengamos cierta cordura en el debate”, expresó el canciller en uno de sus habituales comentarios en Twitter.



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