Lo dio a conocer el canciller argentino a través de un artículo informativo. En el mismo brinda detalles del convenio binacional. Además hace hincapié en el trabajo del comité de científicos.
Mediante la redacción de un artículo explica: “Hace pocos días, los cancilleres de Argentina y de Uruguay firmamos en Montevideo un importante acuerdo destinado al monitoreo ambiental de la planta UPM - Botnia y también del Río Uruguay. Vale recordar el largo camino que debimos transitar hasta llegar aquí. Pero más vale saber que los acuerdos alcanzados constituyen un hito en la relación entre los dos países porque incluyen la defensa y protección de la naturaleza, algo esencial para lograr una mejor calidad de vida”.
Más adelante se explaya diciendo que “fue necesario recurrir ante la Corte Internacional de Justicia para que ratificara la obligación de cumplir con el mecanismo de información y consulta previas que establece el histórico Estatuto del Río Uruguay en el que la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) tiene un rol insustituible y central. En su sentencia, la Corte ordenó a la Argentina y al Uruguay llevar a cabo, a través de la CARU, un monitoreo continuo del funcionamiento de la planta de Botnia-UPM y de sus efectos sobre el río Uruguay.
Asimismo analiza la problemática diciendo que “la decisión de recurrir a La Haya se originó en el expreso pedido de la ciudadanía de Gualeguaychú, de las autoridades de la provincia de Entre Ríos, y en la voluntad del gobierno argentino de agotar las instancias para encauzar la solución de un conflicto con un país con el que nos une una profunda hermandad”.
“Fueron necesarias también dos reuniones presidenciales y varios encuentros entre los cancilleres para implementar el mandato de La Haya. En Anchorena (Uruguay) el 2 de junio, los Presidentes acordaron llevar adelante un plan de vigilancia para la Planta de Botnia-UPM. Asimismo, como reflejo de la necesidad de contar con un modelo para cuidar el ambiente en el río Uruguay, Fernández de Kirchner y Mujica acordaron un plan de control y prevención de la contaminación en toda la extensión limítrofe que tiene el río entre los dos países”, agrega en la continuidad de su alocución.
El mismo escrito analiza los pormenores del convenio binacional. Al respecto señala que “para implementar estos planes, ambos mandatarios acordaron después conformar un Comité Científico en el seno de la CARU, con la función de monitorear el Río Uruguay y todos los establecimientos industriales, agrícolas y centros urbanos que vuelcan sus efluentes en el río Uruguay y sus áreas de influencia, el que comenzará con la planta de Botnia-UPM y la desembocadura del río Gualeguaychú en el río Uruguay. Éste fue el gran logro y a su vez dejó planteado el principal desafío”.
Finalmente se refiere a la designación de un comité de científicos, dos por cada país, para realizar un seguimiento y supervisión de la planta. “En este marco, la semana pasada los cancilleres adoptamos las directivas para el funcionamiento del Comité Científico para que pueda dar inicio a sus tareas sin dilación. Se estableció que el Comité comenzará a trabajar de inmediato. Una vez iniciado el monitoreo de la planta de Botnia-UPM, no habrá interrupción alguna en el mismo, al que se irán agregando otros emprendimientos en distintos puntos del río Uruguay. Este monitoreo, va a permitir un estándar ambiental elevado, a fin de preservar el ecosistema de la región”, concluye.

Comentá la nota