El tifón Bopha dejó al menos 274 muertos en su paso por Filipinas

El tifón Bopha dejó al menos 274 muertos en su paso por Filipinas
Las lluvias y los fuertes vientos causaron inundaciones y aludes de barro en toda la isla del sureste asiático.

Además, hay 214 mil desplazados y centenares de desaparecidos. Este año se registraron 16 fenómenos similares.

El paso del tifón Bopha dejó al menos 274 muertos, 214 mil desplazados y centenares de desaparecidos en Filipinas. Las lluvias y los fuertes vientos provocaron ayer inundaciones y aludes de barro en toda la isla del sureste asiático. En el Valle de Compostela, la provincia más afectada, se contaron más de 150 muertos y su gobernador, Arthur Uy, estimó los costos de reparación en 100 millones de dólares. Este es el decimosexto tifón que afecta a Filipinas en el año, una región que entre junio y noviembre suele tener anualmente entre 15 y 20 fenómenos metorológicos semejantes.

Un par de horas le alcanzaron al tifón Bopha para convertirse en el más luctuoso del año en Filipinas. Luego de tocar tierra en el pueblo de Baganga, en la costa este de la isla de Mindanao, en la madrugada del martes, los vientos de hasta 175 kilómetros por hora comenzaron a dejar un tendal de muertos a su paso. Entre ellos, unos 78 aldeanos y soldados que fallecieron en una inundación repentina en la localidad de Nuevo Bataan que, anegó dos refugios de emergencia y un campamento militar.

Además del Valle de Compostela, otra de las regiones más afectadas fue Davao Oriental, donde se registraron 114 muertos. A estos se suman otros cuatro muertos en la provincia de Surigao del Sur, donde se declaró el estado de emergencia, y otras víctimas en Misamis Oriental (4), Agusan del Sur (3), Bukidnon (2), Negros Oriental (2), Leyte (1), Samar (1), Cebú (1) y Siquijor (1). Claro que las cifras podrían ir aumentando con el correr de las horas en la medida que los rescatistas continúen su trabajo y encuentren más víctimas fatales.

El comandante general Ariel Bernardo, jefe de la X División de Infantería, señaló por la radio dzBB que han enviado dos compañías al Valle de Compostela, pero añadió que ellos también han sido "víctimas de la tormenta". "Nada ha quedado en pie en uno de nuestros cuarteles y todo el equipo de comunicación ha sido destruido", apuntó el militar.

El gobernador Uy describió la situación en una conferencia de prensa. "Las inundaciones se produjeron de golpe, en forma inesperada, y los vientos eran fuertísimos." Pese a todo, el gobierno se defendió asegurando que las consecuencias podrían haber sido peores si no hubieran tomado la decisión de evacuar preventivamente a unas 170 mil personas y de no haber suspendido las clases en las provincias afectadas. En diciembre de 2011, el tifón Washi, de menor fuerza que Bopha, había sorprendido a las autoridades y provocado la muerte de 1500 personas.

El ministro del Interior, Manuel Roxas, manifestó que familias enteras fueron arrastradas por el agua y los cuerpos fueron hallados a 10 kilómetros de distancia.

Algunas de las zonas golpeadas permanecen aisladas, ya que los socorristas no pueden llegar a raíz de los daños de infraestructura. Por ese motivo las fuerzas armadas pusieron a disposición sus helicópteros militares. Sin embargo, no solo las carreteras fueron afectadas, varias de las áreas perjudicadas permanecen sin energía eléctrica y con las comunicaciones bloqueadas.

Mientras continúa la búsqueda de supervivientes y los vientos se encaminan a una velocidad de 120 kilómetros por hora hacia el Mar de China Meridional, las autoridades filipinas ya comenzaron a tomar precauciones ante la posibilidad de que en las zonas más golpeadas se produzcan epidemias por la acumulación de agua, cuerpos sin vida y calor. «

Comentá la nota