"La UCR tiene que llevar adelante un proceso fuerte de modernización"

"La UCR tiene que llevar adelante un proceso fuerte de modernización"
Autocrítico, Mario Barletta reconoció que el partido quedó "atrasado en el tiempo" y afirmó que debe "aprender a convivir en el marco de las diferencias". Además, cuestionó al Gobierno nacional y admitió que la oposición se equivocó al dispersarse en las elecciones de octubre.
"La UCR tiene que llevar adelante un proceso fuerte de modernización". Autocrítico como pocas veces, el presidente del radicalismo, Mario Barletta, reconoció ayer que el partido quedó "atrasado en el tiempo" y afirmó que debe "aprender a convivir en el marco de las diferencias".

En su paso por Mar del Plata, Barletta admitió errores en el radicalismo y habló de la necesidad de recuperar el vínculo con la sociedad ("Tenemos que volver a enamorar a la gente"). Además, cuestionó al Gobierno nacional y reconoció que la oposición se equivocó al dispersarse en las elecciones de octubre.

La agenda no le dio respiro a Barletta. A la mañana recorrió el puerto de la ciudad, donde tomó contacto con un grupo de trabajadores para interiorizarse de las problemáticas del sector. Y a la tarde se reunió con el bloque de concejales de la UCR y las autoridades partidarias locales. La última actividad del día fue una charla a militantes, dirigentes y simpatizantes del radicalismo. Antes, en una entrevista a solas con LA CAPITAL, habló de todo: la reconstrucción del partido, su relación con Alfonsín y la crisis educativa.

- ¿La UCR se debe una autocrítica en serio?

- Es positivo tener presente algunos aspectos que generaron dificultades en el radicalismo, pero no tenemos que detenernos en lo que pasó el 23 de octubre. El resultado electoral fue una consecuencia y no una causa del problema en el partido. El radicalismo empezó a defeccionar en los últimos años del gobierno de Alfonsín, no estuvo a la altura de las circunstancias en la década del '90 y la Alianza demostró incapacidad para gobernar en aguas turbulentas.

- ¿El radicalismo quedó atrasado en el tiempo?

- Todos los partidos en la Argentina tienen significativos atrasos en sus estructuras. Por algo las fuerzas políticas no tienen un consideración alta por parte de la sociedad. La UCR ha quedado retrasada en su esquema de funcionamiento y tiene que aprender a convivir en el marco de las diferencias de ideas. No puede ser que las diferencias generen en el radicalismo fracturas y expulsiones. El partido debe trabajar sobre una base de coincidencias que tienen que ver con la esencia misma de ser radical.

- ¿Fue un error no compartir la fórmula con Binner?

- El que no quiso fue Binner. Me consta que Alfonsín se lo planteó en varias oportunidades, pero el socialismo no quiso acompañar. Se repitió la historia de 1983. Toda la oposición se equivoca en la dispersión que genera.

- ¿Se acabó el tiempo de las peleas en el radicalismo? ¿Llegó la hora de conciliar?

- Las peleas deben acabarse. Pero está bien que existan diferencias.

- ¿La gente ve que los radicales no son capaces para gobernar?

- La UCR no ha sabido transmitir debidamente sus capacidades instaladas. Debemos volver a generar un fuerte vínculo con la sociedad argentina. Estoy convencido de que en cada rincón del país hay un radical o una persona que no milita en ningún partido, pero que está esperando que aparezca una representación política.

- ¿Va a convocar a todos los radicales, incluso a los que se fueron del partido?

- Sí, por supuesto. El radicalismo tiene que dejar de amurallarse y ser un espacio abierto. Debemos abrirnos a la posibilidad de incorporar dirigentes y ciudadanos. Tenemos que volver a enamorar a la sociedad.

- ¿El alfonsinismo ya fue?

- No. Acá no se trata de tirar gente por la ventana ni pedir que alguien dé un paso al costado. Nos necesitamos todos, más allá de los niveles de responsabilidades y las decisiones que puedan haber tomado algunos a lo largo de las últimas décadas. Después del resultado electoral, hay una tentación de encontrar culpables y cortar cabezas. Pero el radicalismo tiene que dar pasos adelante, llegó la hora de quemar las naves. El proceso de transformación es irreversible.

- ¿Cómo va a hacer para recuperar la legitimidad de la UCR?

- Tenemos que recuperar el vínculo con la sociedad para que vea en el radicalismo ese espacio que la Argentina necesita: la recuperación de la ética política. Hay que convocar a la participación y generar cambios culturales dentro de las prácticas políticas. Además, vamos a hacer reuniones del comité en distintos puntos del país, para que a la agenda nacional le agreguemos algunos ítems que tengan que ver con los problemas regionales. En definitiva, vamos a tratar de generar una estructura moderna y profesional. El radicalismo es entendimiento en el diálogo, tolerancia y respeto por las instituciones.

- ¿Cómo la ve a Cristina?

- Me preocupa que no hayan sido capaces de interpretar el resultado electoral. Con su voto, la ciudadanía ratificó lo que está haciendo el Gobierno, pero no le dio un cheque en blanco para que haga lo que quiera. Las transformaciones en las sociedades se legitiman a partir del compromiso de los ciudadanos y no de que cinco iluminados aprueben las leyes que se les ocurra.

- ¿El Gobierno miente?

- Los niveles de pobreza no son los que dice el Indec, esconde la mitad, y la inflación es el doble de la que anuncia el kirchnerismo. En el país el deterioro educativo es brutal y se está perdiendo la cultura del trabajo, reemplazándola por la dádiva y el clientelismo. Necesitamos menos planes sociales y más trabajo digno. Tenemos fútbol para todos, ¿no podemos tener educación para todos?

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