Así lo afirmó Mirta Millán, integrante de la Comunidad Mapuche Pillán Manque y presidenta de la Apdh de Olavarría, quien fue la única representante por la Argentina en un encuentro organizado por la Unesco, en Panamá. El organismo enviará a los Estados latinoamericanos un documento con recomendaciones.
Mirta Millán, integrante de la Comunidad Mapuche Pillán Manque y presidenta de la Apdh de Olavarría, fue la única representante por la Argentina en el evento. Allí, se analizaron las políticas sobre educación superior intercultural (en el ámbito universitario, terciario y de formación docente) y se reconocieron las dificultades que los Estados aún mantienen- más allá de los avances en las normativas- a la hora de instrumentar acciones que reconozcan a los Pueblos Indígenas y Afrodescendientes en dichos espacios.
Precisamente durante el encuentro, los investigadores elaboraron una serie de conclusiones y recomendaciones que serán tomadas como base para la creación de un documento que la Unesco- a través del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC)- enviará a todos los Estados latinoamericanos y presentará ante el Foro Mundial de Educación Superior.
A su vez, la reunión sirvió para la presentación oficial del cuarto libro del Proyecto del organismo, en donde Mirta Millán escribió uno de los capítulos que se denomina “Políticas de Educación Superior y Pueblos Originarios y Afrodescendientes en Argentina”.
La presidenta de la Apdh local dialogó con infoeme.com sobre la experiencia, analizó la situación de la Argentina en educación intercultural a nivel superior y se refirió a las acciones necesarias para impulsar una política educativa de Estado que fortalezca la educación intercultural.
“Unesco tiene una política muy clara de trabajo y de reconocimiento a los pueblos originarios y afrodescendientes. El encuentro tenía que ver con hacer la presentación del libro pero también con mesas de trabajo. Allí fuimos conformando grupos por regiones y trabajamos sobre las recomendaciones que se han realizado y sobre declaraciones como la de Bello Horizonte. Sirvió para repensarnos en este contexto histórico y ver que recomendaciones se les da a los Estados nacionales en relación a la implementación de la ley de educación intercultural superior - en los países que no está- y en los que ya existe sobre que se podría mejorar y fortalecer” contó.
La investigadora explicó que junto a los demás participantes de la mesa de trabajo se diagnosticó “una situación de mucha coincidencia a lo largo de América Latina porque falta mucho camino por nadar. En algunos Estados está más avanzado pero todavía no esta cubierto el presupuesto que correspondería a la educación superior y a este espacio de educación intercultural” sostuvo.
Millán también enfatizó sobre la necesidad de brindar apoyo “para los investigadores indígenas y afrodecendientes. Porque muchas veces los originarios y los afrodescendientes están vistos como investigadores de segundo orden” criticó.
Respecto a la situación de la educación intercultural superior en la Argentina, expresó: “Es interesante. Argentina adhiere a todas las normativas que hay. Desde la reforma de la constitución en 1994 y luego las provincias han adherido a las leyes. Hay experiencias en algunas universidades sobre todo del noroeste argentino y son experiencias muy propositivas, pero en general en las universidades no hay una mirada sobre la interculturalidad y la diversidad cultural. Y al nivel de formación docente pasa lo mismo” analizó.
En este sentido, la integrante de la comunidad mapuche precisó que los mayores avances en educación intercultural en nuestro país se ven “en el nivel inicial, primaria y secundaria” pero “no así en los institutos de formación docente y en las universidades” dijo y agregó: “Esto responde no solo a las coyunturas sino a las decisiones políticas que se toman. Como órganos autónomos las universidades tienen su propia legislación. Se trata de poder proyectar instancias de trabajo. Nosotros lo pensamos en el ámbito de capacitación a los docentes porque muchas veces hay interés, pero no hay espacios de formación y queremos que el Estado de esas instancias” subrayó.
“Tiene que haber una política educativa de Estado que acompañe y fortalezca la educación intercultural porque entendemos que estamos viviendo una etapa histórica a nivel latinoamericano que no se había dado y que tiene que ver con transitar espacios democráticos. Consideramos que los Estados tiene un gran vacío en cuanto al trabajo con la interculturalidad y cuando se empiece a trabajar esto vamos a hablar de una democracia plena” concluyó Mirta Millán.
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