Los tiempos presionan a los concejales

Terminó una semana de trabajo intenso en el Concejo Deliberante, los plazos se acotan y algunos de los legisladores comunales quieren resolver cuanto antes la licitación del transporte público de pasajeros.

Los tiempos son limitados por varios motivos y son muchas cosas las que apuran a los concejales. Por un lado, el lunes será un día difícil porque los choferes de Indalo agremiados en la UTA dieron como fecha límite para resolver el problema ese mismo día.

La amenaza fue concreta: o hay definiciones sobre la licitación o los trabajadores pararán el servicio de colectivos y llevarán todas las unidades a las puertas del Deliberante para solicitar respuestas.

Este límite de tiempo preocupa a los concejales porque ya conocen estas situaciones y saben que las amenazas se cumplen, además están al límite ya que el jueves hay sesión, y el objetivo es que el despacho tome estado parlamentario ese mismo día.

También hay apuro porque en poco tiempo varios de los ediles deberán tomar la licencia electoral y se reducirá bastante el número de los legisladores en el recinto lo que complicará aún más sumar los doce votos exigidos para aprobar una concesión de servicio público por diez años.

Ya se sabe que esta licencia la tomará Mercedes Lamarca de Libres del Sur, Mariano Mansilla de UNE -los dos igualmente votarán en contra-, Darío Martínez del PJ quien por el momento no manifestó su oposición a la adjudicación, y tal vez Alejandra Barragán de UNE que según se dice, irá por la reelección.

En este panorama los números serían muy justos porque de los 18 concejales, por el momento, se especula que cinco votarán en contra -UNE y Libres del Sur-, y si Martínez se toma su licencia obligatoria exigiría que los doce restantes estén de acuerdo y voten a favor, cosa que aún no se sabe y que es difícil dar certezas hasta último momento en el Concejo.

Por otro lado, los mismos tiempos de la licitación exigen un tratamiento rápido ya que si se quiere poner en funcionamiento el sistema en el mes de enero, como se especula, es necesario que las definiciones estén dadas 90 días antes.

Las cosas igual no cambiaron mucho, siguen las idas y vueltas. Y al no estar los votos de UNE, los concejales que siempre se manifestaron como opositores a la gestión municipal están molestos por la actitud de los ediles de Mansilla.

Esto genera resquemores, aunque también quienes impulsan la adjudicación -MPN y Recrear- saben que podrían ser gobierno a partir del 10 de diciembre, y no quieren llegar a un municipio con un transporte público desmadrado.

En este contexto la semana entrante será definitoria, el jueves hay sesión y para los que buscan que salga la adjudicación es necesario que el despacho, que este lunes se pondrá a consideración en la comisión, tome estado parlamentario. No hay certezas; por el momento nada indica un acuerdo, pero tampoco los plazos denotan que los tiempos de definiciones estén lejos.

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