Tiempos de definiciones

Daniel Peralta por estas horas define las segundas líneas. Entre ellas, el nombre de quien sucederá a Patricia Alzúa, que fuera directora de Casa Santa Cruz por sólo 16 días y fue uno de los varios funcionarios que renunciaron en plena crisis a fines de diciembre.
Si bien renunció, en consonancia del resto de los integrantes de La Cámpora, el paso al costado de Patricia Alzúa no tomó estado público hasta este fin de semana, cuando fue publicado por el diario Perfil y ayer confirmado por una alta fuente de Gobierno.

Quien confirmó la renuncia dijo que esta semana se podría estar conociendo el nombre de la persona que la reemplace y garantizó que, pese a su partida, existe una muy buena relación con la funcionaria renunciante.

De esta manera, sin que trascendiera ningún nombre, cabe recordar que, en su momento, cuando se anticipaba la partida de Roberto Borselli del Consejo Provincial de Educación, se señalaba que su posible destino sería el de sucesor de Mario Metaza, hecho que no ocurrió.

Casa Santa Cruz es el enlace del territorio provincial con el Gobierno nacional. Se encarga de los trámites que permanentemente se deben hacer en la capital del país, al tiempo que funciona como una vidriera para el turismo. También es un punto de contención y de ancla para los santacruceños que estudian, trabajan o viajan a Buenos Aires, fundamentalmente cuando es por razones de salud.

Patricia Alzúa había asumido como directora de la Casa Santa Cruz el pasado 13 de diciembre, sucediendo al flamante diputado nacional Mario Metaza y fue puesta en funciones, en ese momento, por el propio gobernador y el entonces ministro secretario general de la Gobernación, Francisco Anglesio.

Antes de ello, ocupó la subdirección de la Casa Santa Cruz, secundando a Metaza desde el año 2005 y previamente, ocupó la Secretaría Legal y Técnica de la provincia.

Siendo esposa del secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, el paso al costado decidido por Alzúa fue una movida fuerte en el cimbronazo que comenzó el 29 de diciembre, con la renuncia en cadena de ministros, secretarios y subsecretarios, integrantes de La Cámpora y otros que reconocían como referentes nacionales a los ministros Julio Miguel De Vido y Alicia Kirchner.

El propio gobernador, cuando puso en funciones a quien, al parecer, cerró el proceso de “renuncias”, Luis Hernán Martínez Crespo, señaló “de los compañeros y compañeras que se fueron tendrán que hablar ellos y tendrán que observar los santacruceños, habrá que ver qué destino ha elegido cada uno”.

En particular, sobre la partida de La Cámpora y si eso afectó la relación con Nación, Peralta sostuvo que la importancia que tiene dicha agrupación en el gobierno nacional no la puede negar nadie, “pero creo que las puertas de los ministerios siguen abiertas, al menos por las gestiones que han hecho nuestros funcionarios la semana pasada (por la primera de enero) en Buenos Aires, y estoy esperando que nuestra presidenta se restablezca para poder dialogar con ella y plantear las bases hacia delante de lo que veníamos haciendo”.

Recordó que “Cristina seguía con mucha atención la situación de la provincia y se dio justo este desagraciado momento que tuvo que vivir en lo personal, con lo cual no estaba para estar llamándola para decir que tenemos tal o cual problema, pero una vez que ella esté restablecida vamos a dialogar sobre la situación actual y sobre cómo vemos nosotros o cómo planteamos nosotros nuestro esfuerzo para salir de esta situación”.

Sobre si lo sorprendieron las renuncias, dijo no en la mayoría, aunque sí reconoció su sorpresa, “por las formas”, respecto de Martínez Crespo.

Y reiteró “veremos los próximos meses cómo evoluciona esta situación y cada uno de ellos (los que se fueron) en qué lugar se va a ubicar en lo que la vida laboral le depare, y quizás esas sean algunas señales”.

Comentá la nota