El tiempo siempre es tirano en política

El tiempo a veces es tirano en política. Y mucho más, cuando el político necesita de más tiempo para plasmar aquello que prometió, pero que por circunstancias burocráticas o, valga la redundancia, de la misma política, aún no se concreta.
El intendente Javier Bertoldi sabe cómo se esfuman los meses, en gestiones que tienen avances y retrocesos. Realiza al menos tres viajes por mes a Buenos Aires para seguir de cerca expedientes por obra pública y participa de reuniones que, recién ahora, pueden dar sus frutos en dinero en efectivo para la ciudad de Centenario.

Semejante presión da como resultado que recién en estos meses, (luego de dos años) llegará el desembolso más importante desde el gobierno nacional.

Un dinero que está fuera del que todos los meses deposita el gobierno provincial por la renegociación de los contratos petroleros, hasta ahora la única fuente de financiamiento –junto con los fondos de la soja- para el avance de la obra pública en los municipios.

Será un plan de asfalto en una primera etapa, cotizado en 6,4 millones de pesos para calles del viejo barrio Sarmiento I, que se licitará en al menos dos meses más. También está previsto que lleguen fondos para cloacas en el barrio y ex toma La Unión, como una seguidilla de gestiones que podrían materializarse en 2011.

Llegar a este punto, ha sido toda una odisea con el riesgo de que otras gestiones de gobierno inauguren las obras que hoy gestionó Bertoldi. Pero, el mismo intendente ya ha dicho que su intención en presentarse por un nuevo periodo.

El jefe comunal tuvo que coleccionar varios títulos para ser recibido con prioridad de los referentes del peronismo, en los despachos de la Casa Rosada. Primero ser presidente del justicialismo kirchnerista de la provincia de Neuquén y, hace una semana, conductor de la Asociación de Municipios de la Región de los Valles y la Confluencia.

Un tema recurrente entre los intendentes neuquinos es el destino de los fondos de la Ley 2615. A fin de año se terminan de liquidar la mayoría de los contratos con las empresas que desarrollan mayor producción y después de ese período todo queda en manos de quien mejor administre ese dinero.

La merma de las liquidaciones mensuales es importante. En marzo de 2009, el municipio de Centenario recibió 1.591.207 pesos mientras que este mes el monto del artículo 5, que se transfiere directamente sin contratos, fue de 218.383 pesos.

Es un trascendido que los fondos de las retenciones a la exportación de soja están intactos en las cuentas municipales y que sería utilizado para más obras de cara la campaña de reelección de Bertoldi a mediados del año que viene.

A fin de año, el mandatario comunal habrá recibido (en total con los fondos de la fiduciaria) unos 28.809.487 pesos y seguramente la oposición le preguntará con detalle qué ha hecho con ese dinero, a pesar de las obras que están a la vista.

El problema será el día después de que se liquiden los contratos, un período aún no pensado con detenimiento por los gobernantes. A pesar de la reactivación económica y como se dicen en las películas, puede que las segundas partes no sean mejores que las primeras.

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